Hola a todos y todas, bienvenidas/os a mi historia...o mejor dicho,la historia de Natalia...
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martes, 14 de febrero de 2017

La libreta viajera




Natalia ha hecho grandes avances en comunicación pero no los suficientes para que ella pueda expresarse y contarnos,por ejemplo,como ha pasado el dia en el cole,si ha estado contenta,qué ha comido,etc...
Todo esto es una dificultad enoooooorme para ella y lo trabajamos poco a poco.De momento sabe expresar emociones en el tiempo,es decir,no solo cómo está en el momento presente que le preguntas,sino que sabe evocar como se sintió en otro determinado momento del dia.Pero ésto requiere de preparación previa,de ayuda visual,sentarse con ella y preguntarle con paciencia y ayudándola a expresarse... mucho,mucho más complicado que preguntarle a un niño neurotipico,verdad?
Bueno... no nos rendimos,seguimos trabajando y hasta ahora,felices por los excelentes resultados obtenidos.
Aquí os dejo un video de Natalia,repasando conmigo su libreta viajera.Es muy sencilla...para nosotros.Pero no olvideis que para ella ésto es el producto de muchisimas horas de trabajo y esfuerzo por su parte... es para sentir orgullo de ella o no?
Pues orgullo inmenso de mi princesa es lo que siento¡





Y éste otro video os lo comparto porque está supergraciosa y para comérsela... enamorada de mi hija¡¡








miércoles, 19 de noviembre de 2014

Ese vocabulario que aumenta por momentos...



Ultimamente le cuesta dormirse...la princesa vuelve a tener dificultades con el sueño y le dan las tantas cuando lo coge pero de madrugada ya está en pie otra vez...frenética e hiperactiva,además.Esta vez no nos pilla de nuevo,conocemos los pasos a seguir y las pautas a poner en practica...la experiencia es un grado.Así que volvemos a darle sus gotas de melatonina y como yo trabajo de noche,és su papi quien se encarga de poner las pautas en marcha.Lo importante es que se duerma en su cama y no se levante,así que para eso se sienta en una silla cerca de la cama de Natalia y cada noche la va alejando un poco hasta ponerla ya en la puerta,luego en el pasillo y finalmente se retira...la otra noche estaba yo en casa porque no trabajaba y vemos que se va para su cama cansada pero a medio pasillo se lo repiensa....

-Oh,no!A Mormir,no!
-Sí,Natalia,a dormir,como las niñas buenas...que ibas muy bien sola para tu camita!

Se gira enfadada para su papi y le grita: "¡Papá,ponete la silla!" jajaja,es que tiene un caracter la niña,yo me meo de risa con ella porque lo que ha empezado a hablar,lo hace muy chulilla y está supergraciosa...ufff,cuanto camino peleado y trabajado para llegar a estos momentos que saben a gloria...

Momentos así...

-Natalia te pongo el pijama?
-Si...fijate!
-Natalia,vamos a la ducha?
-Si...fijate!
-Natalia...te ayudo con la chaqueta?
-Si...fijate!

¡FIJATE! Esta palabra tan sencilla y lo que me gusta escucharla cuando sale de sus labios...

O cuando la recogo del colegio,siempre le digo a su hermano lo que vamos a comer en el coche,procurando que ella lo escuche para luego preguntarle y ver si está atenta...

-Natalia,que vamos a comer?
-Burrequin (Burguerking)
-No....
-Mardonas (MacDonalds)
-No...
-Popa (Sopa o lo que yo haya dicho antes...)

Jajaja,ella primero prueba lo del burguer y macdonalds por si cuela...pero todos los dias,le ha entrado una perra ultimamente...
Y estas cosas tan "sencillas" son hoy lo que mas felicidad me da...he llorado tanto pensando que nunca llegarían que hoy nadie me quitará ya este placer...y todas las futuras conversaciones que me esperan todavía con mi princesa,porque esto es solo el principio...

Ah y como no,su famoso SUEEEELTA...aquí con su hermano...un momento de esos  que otros padres ven con naturalidad entre hermanos y,o bien no le dan importancia o si se le dan,es para regañar a los niños y que dejen de discutir...para nosotros esta sencilla escena es motivo de que a su papi y a mi,se nos dibuje una gran sonrisa....mi preciosa Natalia y su "suelta...sueeeelta....suelta"










martes, 29 de abril de 2014

Orientaciones para estimular el lenguaje en la familia.


Recomendaciones sencillas, que pueden tener en cuenta a la hora de comunicarse e interactuar: 

- No respondan en lugar del niño/a; háganle preguntas que le obliguen a contestar con palabra o frase, no simplemente con un sí o un no; por ejemplo preguntar: "¿quieres jugar en casa o en el parque?" ,"¿quieres de postre plátano o pera?". 

- No sean excesivamente correctores con la articulación, limítense a decirle "¿cómo has dicho? ¡Ah! ......" (y repiten la palabra que haya articulado mal, mirándole de frente, pronúncienla lenta y correcta para que distinga la posición de la boca, sin insistirle demasiado.). 

- Trabajen la musculatura facial como juegos de imitación: de expresiones, de caras de animales, etc.…. Jueguen con instrumentos y objetos de soplo: pitos, globos, trompetas, matasuegras, etc. 

- Hablen con su hijo/a y procuren que verbalice las acciones cotidianas: asearse, vestirse, comer, jugar, ayudar en casa, etc. Por ejemplo: cuando se vista le animarán a que vaya describiendo sus acciones: me visto, me pongo los calcetines, me pongo la camiseta... Y así actuar con todas las actividades que realice. 

- Utilicen libros y cuentos con imágenes de la vida cotidiana para que el niño pueda identificar acciones y vivencias percibidas muy a menudo, de tal modo que pueda ir describiéndolas. 

- Dejen hablar por teléfono a su hijo/a con familiares y amigos. 

- Léanle cuentos sencillos con imágenes para que escuche y asocie el texto al dibujo correspondiente. 

- Pregunten y ayuden a su hijo/a a contar las experiencias vividas en el Colegio, en el patio, en la clase, en el parque ... 

- Realicen con el niño/a juegos de lenguaje como el "Veo-veo", "De la Habana ha venido un barco, cargado de..."; describirle objetos para que adivine de qué se trata, etc…. 
Y todos aquellos que se les ocurran que estimulen el lenguaje y la imaginación. 

- Y ante todo, aprovechen cualquier oportunidad de hablar, jugar y comunicarse con su hija/o. Y en cuanto tenga capacidad de hacerlo: contarse lo que han hecho, qué les ha parecido, cómo se sienten, qué les gusta o gustaría hacer, qué les hace más felices. 

Amparo Mateo Roda




jueves, 24 de abril de 2014

En el coche...conduce con cuidado


Reconozco que soy una copiloto muy...digamos,cansina.Pues sí,soy de las que lanza frases como...cuidado,ojo que aquel se cambia de carril,frena que los de delante están frenando o peor...frena que los de delante del que va delante están frenando,ese no me gusta como conduce así que no te acerques tanto...no corras que salimos disparados por el cristal...o directamente me tapo los ojos y le digo una y otra vez...no quiero mirar,no quiero mirar,no quiero mirar...en fin,cosas por estilo...
Total,que me ha salido una competidora y la verdad es que yo no puedo hacer otra cosa que mearme de risa porque era lo que le faltaba ya a mi marido...
A Natalia ahora le ha dado por hacer ruidos de velocidad en plan....uuuuuuuuuuu....cuando su padre va por la autopista y és buenísima porque se agarra fuerte a la puerta y todo y pone el cuerpo en posición como si fuera montada en una montaña rusa,haciendo gestos con la cabeza y con cara de velocidad,jajaja...y va diciendo...cuidado,cuidado¡ Y cuando Santi aminora la velocidad baja el tono de voz y cuando acelera empieza otra vez más alto...uuuuuuuuuuu ,cuidado¡¡...o dice.... socorro,socorro¡ Jajaja,yo es que me parto con ella,esta niña és la leche...
Así que ahora tenemos los viajes superentretenidos,en especial su papi.

Bueno,aprovecho para deciros que Natalia está mejorando mucho de sus bloqueos...poco a poco las cosas van volviendo a su cauce,solo hemos tenido que cambiar la metodologia y forma de trabajar con ella y... bueno,en eso estamos,aplicando cambios,observandola y... mejor,en otra entrada más extensa os explicaré bien como estamos trabajado ahora.Solo deciros que desde que comenzamos la terapia de PECS és una maravilla como ha progresado en lenguaje...os dejo fotos de su comunicador,donde ella ya nos hace frases...comenzó con YO QUIERO NOCILLA (por poner un ejemplo) y ahora empezamos a "complicarla" un poco más añadiendole adjetivos como colores,formas,tamaños,etc...ejemplo: YO QUIERO GALLETA REDONDA GRANDE MARRÓN....dificil,pero lo está pillando....tambien su vocalización ha mejorado mucho,muchísimo....así que tras la tormenta,empezamos a ver el sol....
Os muestro algunas fotos de su comunicador,lo llevamos a todas partes,al colegio,a casa de familiares y amigos,al camping,a comprar,si salimos a comer o cenar...siempre va con ella,siempre con nosotros.















jueves, 12 de diciembre de 2013

De la comprensión a la expresión


Esta entrada es un resumen de ejercicios para trabajar la estimulación del lenguaje y su compresión,sacada del blog de Anabel Cornago,si quereis leer la entrada completa,pinchad AQUÍ

Contar lo que se está haciendo:

Con frases cortas y muy sencillas narras lo que estás haciendo delante del niño mientras te ve realizar una acción. Mejor todavía es implicar al niño en la actividad.

Por ejemplo, a Erik le encantaba mirar la lavadora, pues la poníamos en marcha juntos:
- Abro la puerta de la lavadora.
- Meto la ropa (el niño ayuda a meter la ropa).
- Cierro la puerta de la lavadora.
- Echo el jabón (el niño ayuda a echar el jabón)
- La pongo en marcha (el niño aprieta al botón)
- Mira, la lavadora funciona.

Al mismo tiempo que observa y participa, el niño aprende a asociar las palabras con una actividad concreta. Además, al implicarlo en nuestro acción, se estimula la interacción, se orienta al niño y se le mantiene entretenido.
Otro ejemplo podría ser al doblar la ropa limpia: ir nombrando cada una de las prendas. O al preparar la comida, o colgar un cuadro, regar las plantas…

Describir lo que está haciendo el niño:

También con frases muy cortas y sencillas, se decribe qué hace el niño. Es importante que esta actividad se realice en un momento en el que el niño esté disfrutando. Con Erik, utilizábamos el momento del baño:
- Estás en la bañera.
- Estás mojado.
- Tienes la esponja.
- Salpicas, ja,ja, qué divertido.

Otro momento que podemos usar es al vestirse o desvestirse, por ejemplo:
- Quitar los zapatos.
- Quitar los calcetines.
- Quitar el pantalón, etc.

Dar al niño el objeto que señala:

Cuando el niño señala un objeto (o, como en el caso de Erik por entonces, toma la mano del adulto para llevarlo hacia el objeto que desea), se dará el objeto al niño y se nombrará de inmediato el objeto: “el coche”. Poco a poco se puede ir ampliando la frase: “toma el coche”, “quieres el coche, toma el coche”, etc.
De esta forma el niño tiene también una experiencia positiva y va entendiendo que su acción (señalar) tiene de inmediato una respuesta.

Al principio, evitaremos en nuestra comunicación con el niño:

- Las frases largas y complicadas.
- El estilo indirecto.
- El abuso de pronombres personales
- Las palabras complejas
- Las preguntas tipo Q: ¿dónde?, ¿quién?, ¿qué?, etc.
- Ambientes hiperestimulados o con mucho “ruido”
- Tener objetivos muy grandes.
- Irritarnos o estar desanimados.

Generalización:

Para fomentar la comprensión del lenguaje, hemos trabajado en mesa con objetos cotidianos y también con apoyo visual: fotografías o dibujos. Cuando el niño va dominando estos ejercicios, conviene empezar a utilizar un mismo objeto en diferentes variantes: taza grande, taza pequeña, taza blanca, taza marrón etc. o diferentes fotografías del mimo objeto.

sábado, 26 de octubre de 2013

Las primeras conversaciones 1


Esta entrada está sacada del blog de Anabel Cornago,yo tan solo la he resumido y sacado las claves para ayudar a Natalia a tener sus primeras conversaciones,ya que empieza a tener palabritas y es el momento de enseñarla a utilizarlas.Si quereis leer la entrada completa,entrad en EL SONIDO DE LA HIERBA AL CRECER...Allí,aparte de leer entera esta entrada podreis encontrar muchas más entradas con ayudas,pautas,materiales...todo lo que necesiteis para trabajar con nuestros peques.




Al principìo trabajamos la conversación de forma muy estructurada, con tres objetivos básicos:

- el niño debe responder preguntas
- el niño debe hacer preguntas
- el niño debe aprender a respetar los turnos de conversación de cada uno (nos ayudó muchísimo utilizar micrófonos, que poníamos delante de la boca cada vez que nos tocaba hablar)

En un principio el programa se trabaja en mesa, pero poco a poco se irá haciendo en situaciones / ambientes naturales: otras habitaciones de la casa, en el parque, en la guardería, en otras viviendas, con nuevas personas, etc.
La conversación se entabla al principio entre un adulto y el niño, pero luego se propiciará que la conversación tenga lugar entre el niño y otro niño (bajo orientación del adulto).
Como ayuda se pueden utilizar tarjetas y fotografías que orienten la conversación.
En paralelo se puede hacer conjuntamente con el niño un “Libro personal” en el que se incluya: edad, domicilio, guardería, familia, juguetes favoritos, comidas favoritas, etc. En este libro se pueden pegar fotos, dibujar, etc.
También es importante variar las preguntas: “¿cómo te llamas?”, “¿cuál es tu nombre?”, etc. para que el niño no aprenda respuestas automáticas y mejore su flexibilidad.

FASE 1. PREGUNTAS CON RESPUESTA SI / NO

(preguntas orientativas que cada uno puede ir ampliando)
¿Tienes hermanos?
¿Tienes abuela (abuelo)?
¿Tienes mascota?
¿Te gusta jugar con los Lego?
¿Te gusta jugar con los trenes?
¿Eres un niñó? (niña)
¿Llevas gafas?
¿Es el coche de tu papá negro?
¿Te gusta la pizza?
¿Te gusta el pescado?
¿Puedes montar en bicicleta?
Etc.

FASE 2. PREGUNTAS CON RESPUESTAS ABIERTAS

¿Cómo te llamas?
¿Cuántos años tienes?
¿Cómo se llama tu mamá / papá?
¿Cómo se llaman tus hermanos?
¿Cómo se llama tu mascota?
¿A qué guardería vas?
¿Cómo se llaman tus educadoras?
¿Quiénes son tus amigos en la guardería?
¿Dónde vives?
¿Cuál es tu número de teléfono?
¿Dónde viven tus abuelos?
Etc.

FASE 3. PREGUNTAS CON RESPUESTAS PERSONALES

¿De qué color son tus ojos?
¿De qué color es tu pelo?
¿Cuál es tu comida favorita?
¿Cuál es tu bebida favorita?
¿Qué te gusta?
¿Qué no te gusta comer / beber?
¿Cuál es tu color favorito?
¿Con quién te gusta jugar?
¿Qué es lo que más te gusta de la guardería?
¿Cuál es tu juguete preferido?
Etc.

FASE 4. PREGUNTAS DE CONVERSACIÓN

¿Dónde está tu papá / mamá / hermano / etc. ahora?
¿Qué tiempo hace hoy?
¿Qué has desayunado / comido / cenado hoy? (se puede preguntar con ayer)
¿Qué estás haciendo ahora?
¿Qué te apetece hacer hoy?
¿Qué has hecho en la guardería / en el parque ¿
¿Qué has hecho el fin de semana?
¿Con quién has jugado hoy?
Etc.

FASE 5. RESPUESTAS QUE REQUIEREN UNA DECISIÓN

¿Quieres helado de chocolate o de fresa?
¿Quieres jugar con los lego o con el tren?
¿Es el coche rápido o lento?
¿Te gusta la galleta o el chocolate?
¿Salimos a dar un paseo o nos quedamos en casa?
¿Nos bañamos ahora o nos bañamos más tarde?
Etcétera.



jueves, 17 de octubre de 2013

Orientaciones a padres para estimular la comunicación de un niño con trastorno del espectro autista



Los niños con autismo tienen limitaciones para interactuar con otras personas, no aceptan, ni comprenden el contacto físico, no mantienen la atención conjunta y apenas realizan intentos comunicativos; estas manifestaciones influyen en su aprendizaje, en su desarrollo psíquico y causan preocupación e insatisfacción en la familia. Esto evidencia la necesidad de brindar orientación a padres y cuidadores, dirigida a potenciar el desarrollo de la comunicación y la calidad de vida de estos niños. Para el alcance de este objetivo se proponen orientaciones basadas en diferentes metodologías de intervención.

Es esencial que toda intervención de aprendizaje en personas con trastorno del espectro autista (TEA) contemple la formación de competencias interactivas y comunicativas. El hecho está en la forma cómo se hace, que a su vez depende de la concepción científica que sirve de fundamento a dichas prácticas.

En la actualidad prevalecen terapias de naturaleza conductista que tienen resultados positivos, pero que pueden someterse a evaluaciones éticas. Si precisamente las deficiencias del desarrollo en estos individuos los lleva a un aislamiento no intencional debido a la falta de habilidad para interactuar con los demás por qué imponer, desde fuera, actividades en extremo estructuradas para la interacción y comunicación social. ¿Cómo resolver el conflicto de incorporarlos al mundo, a una realidad de constante interacción, cuando esto es lo que no prefieren? ¿Cómo llevarlos a una realidad cambiante donde la creatividad se impone como cualidad para transformar la vida? si la forma de entender el mundo para ellos es la regularidad, lo repetitivo lo cual le brinda seguridad y los hace menos vulnerables.

Desde nuestro punto de vista, las alternativas de intervención desde un enfoque humanista, que se basan en el principio de la no directividad en las terapias, conociendo las preferencias de estas personas para utilizarlas como estímulo en la interacción social y hasta las obsesiones y rituales como medio para propiciar contactos visuales, atención conjunta e intentos comunicativos brindan la posibilidad de humanizar las prácticas de intervención y aplicarlas bajo los principios de la escuela histórico cultural …´´ El defecto no es solo debilidad, sino también fuerza. En esta verdad psicológica se encuentra el alfa y el omega de la educación social de los niños con defectos.´´ (Vigotsky, 1989:33). En este sentido se proponen orientaciones como una alternativa, basadas en diferentes metodologías de intervención.

Orientaciones

-Para lograr cambios favorables en la comunicación del niño y en la comprensión del medio que lo rodea, lo fundamental es que él se interese en la actividad que le proponemos, es decir, lograr la atención conjunta. Para ello, descubre los objetos que le interesan y le atraen para utilizarlos en el proceso de enseñanza, ¿cómo hacerlo?, pregúntale al niño ¿qué es?, en caso que sea el nombre equivocado, asígnale el correcto, explícale cuál es su uso. Muéstrale objetos que estén relacionados con el preferido por el niño, por ejemplo: si es un juguete, pedirle buscar juguetes parecidos, hacer oraciones o darle órdenes con estos. Estas enseñanzas deben ser sistemáticas, pero en cortos períodos de tiempo, si es posible a la misma hora, lugar y por la misma persona. Es conveniente nombrar los objetos de la misma forma y sin diminutivos.

-Enséñale al niño vías alternativas de comunicación. Esto lo puedes lograr a través de la imitación, ¿cómo hacerlo? imitar sonidos de animales y que él los repita, mostrarle una lámina donde se encuentre el animal; luego decirle el nombre del animal. Enseñarle una lámina donde se encuentren otros animales, señalarle el que se imita anteriormente y pedirle que lo haga él, después.

-Enseñarle un saludo para cuando llegue a casa una persona. Cuando esto suceda, hazlo tú primero y luego pídele que lo haga hablando. No es necesario que el saludo sea con lenguaje verbal, puedes utilizar el gestual o mímicas.

-Elabora láminas con recortes de dibujos de utensilios para comer, bañarse, vestirse o algún tipo de alimento. Pégalas en un lugar donde él pueda verlas para que señale lo que desea. Luego dile: ¿qué es? y denomina los objetos, tú mismo. Esta actividad puedes hacerla con objetos en forma natural. Puedes además esconderle el objeto preferido en un lugar donde él lo vea pero que no pueda alcanzarlo fácilmente. Incítalo para que lo busque, pero no se lo entregues hasta que lo pida llamándolo por su nombre o por lo menos señalándolo. Nómbrale el objeto.

-Redúcele un alimento que le guste o un tiempo de juego para que él lo pida, ya que toda necesidad provoca un comportamiento para satisfacerla. Aprovecha los pedidos del niño en los horarios para enseñarle las palabras, por ejemplo: en el horario de la comida (carne, arroz) o de aseo (jabón, agua). Integra al niño socialmente, no lo aísles, eso le afecta. Aprovecha el ¨sí¨ y el ¨no¨, aunque sea de manera gestual. Hazle preguntas que las respuestas sean necesariamente contestadas por uno de estos monosílabos.

-Cántale canciones infantiles o ponle música en el radio, televisor o video. Utiliza cambios en el tono de voz cuando quieras enfatizar algo, así llamarás su atención. Háblale cara a cara, intenta que te mire a los ojos. Léele con frecuencia, busca libros que tengan láminas y que la narración sea breve. Repite sus vocalizaciones. Al darle un objeto, denomínalo por su nombre. Acompaña el mensaje que le quieras transmitir o preguntar con gestos mímicos para que le sea más comprensible. Enséñale fotos, láminas donde se esté realizando una actividad, es decir, intenta que él lo imite, si no lo logra, hazlo tú.

Este es nuestro punto de vista y el suyo ¿Cuál es?








martes, 12 de marzo de 2013

Apuntes para la enseñanza del lenguaje


Autor: Lis Aragona

Las siguientes sugerencias no son ejercicios que deben trabajarse, sino ideas para mejorar las interacciones comunicativas con el niño.
Estas ideas son útiles en la medida en que se las use en forma consistente, en diferentes contextos y por parte de personas diferentes.
Sirven para mejorar las habilidades comunicativas del niño pero de ninguna manera sustituyen la ayuda y el análisis profesional.

Recomendaciones generales.

1.- Disminuir las preguntas directas: por ejemplo “¿qué es esto?", "¿cómo se llama esto?", etc. Hay que evitarlas lo más que se pueda pero no eliminarlas por completo. No se desarrolla el lenguaje con un uso excesivo de preguntas. Hay que reemplazarlas por:

2.- Comentarios: observe qué está haciendo el niño y haga un comentario acerca de eso. De la misma manera que las preguntas a veces limitan el desarrollo del lenguaje, los comentarios lo promueven.

3.- Espera: En el intercambio comunicativo, espere con "mirada expectante" la respuesta, establezca contacto con los ojos, inclínese hacia el niño, levante las cejas, que el rostro expectante sea bien claro para el niño.

4.- Establezca situaciones comunicativas: No anticipe cada necesidad de su hijo. Genere momentos en los que él va tener que hablar para conseguir lo que necesita.

5.- Use muchos gestos y expresiones con la cara, bien exagerados, sobre actúe para atrapar el interés del chico. Luego disminuya el uso de esta ayuda.

6.- Modele en vez de corregir .

7.- Si el niño aún no habla, simplifique el uso que usted hace del lenguaje.

8.- Refuerce todos los intentos que el niño haga para comunicarse en forma apropiada sean verbales o no y las sucesivas aproximaciones al objetivo verbal deseado. Retire poco a poco las ayudas.

9.- Cree un clima agradable. Su hijo no va a querer comunicarse si no lo encuentra divertido y con un sentido para su vida diaria.


Sugerencias específicas para los niños que todavía no hablan:


1.- Si el niño no se comunica intencionalmente, no vocaliza, gesticula, o usa la mirada de manera significativa, pueden ser útiles para estimularlo los juguetes medio-fin (de esos que hay que tocar ciertos botones para que aparezcan los personajes) los juguetes de cuerda y los de arrastre.

2.- Los juegos por turnos estimulan la comunicación. Utilice materiales que al niño le interesen mucho. Al principio va a tener que ayudarlo bastante y hacer turnos cortitos que luego irá aumentando.

3.- Los juegos como aparecer y desaparecer (él y usted) debajo de una sábana, escondidas, etc. estimulan la participación en una interacción social.

4.- Diseñe oportunidades para que su hijo inicie la comunicación.


Ejemplos:

a) Coloque comida o juguetes favoritos en lugares altos, inaccesibles pero visibles.

b) Sople una burbuja y luego cierre el frasco. Modele que él diga “bú” si quiere más.

c) Coloque un objeto deseado dentro de un frasco bien cerrado.

d) Finja que la puerta está trabada cuando él quiere salir.


Bibliografía
- Behavioral intervention for young children with autism. A manual for parents and professionals. Catherine Maurice, Gina Green and Stephen C. Luce.


miércoles, 26 de septiembre de 2012

ARASAAC Candidatos a los Premios Príncipe de Asturias 2013


La vida de las personas con autismo sin ARASSAC no seria lo mismo...seria mucho más complicada,caotica...desorganizada...los pictos de ARASAAC les facilitan el dia a dia,les ayuda a organizar su mente e incluso ayuda a los niños en su proceso de desarrollo del lenguaje oral...


Para Natalia ARASAAC ha sido y és indispensable para ayudarla a comunicarse...aquí os dejo una muestra de algunas cosas que trabajamos con ARASACC...











Si alguien se merece el premio Principe de Asturias...és ARASAAC.

domingo, 19 de agosto de 2012

El uso de la palabra NO y otras pautas para trabajar con niños del espectro del autismo



Los problemas de comunicación son centrales en el autismo. Por lo tanto, debemos esforzarnos para saber que es lo que cada estudiante entiende y como proporcionarles un mensaje claro. Cuando nos comunicamos con otras personas, transmitimos nuestro mensaje mediante el tono de voz, lenguaje corporal y la elección de vocabulario.

Es importante crear una relación de respeto hacia el estudiante y de ser posible utilizar apoyos visuales ya que resultan más concretos y duraderos. Siguen algunas estrategias útiles:
1. Sea lo mas positivo posible.
Sea sincero y celebre al estudiante con frecuencia. Fíjese en las cosas buenas e ignore las cosas de poca importancia. Muchos estudiantes con autismo están condicionados a reaccionar negativamente a un “NO” o “NO HAGAS TAL COSA.” Con frecuencia estas palabras indican que alguien esta enfadado o que algo no está bien, pero no informan como remediar el problema. Así que utilice esas palabras con moderación y solo cuando se requiera obediencia inmediata (en casos de emergencia). Sea específico con la alabanza ya que resulta mucho mejor decir: “Bien hecho. Te has lavado las manos” que decir “Eres un buen muchacho.”
2. Enseñe a los estudiantes a escuchar.
La repetición frecuente de instrucciones enseña a los estudiantes con autismo a no escuchar. Sería recomendable decir por ejemplo: “Fulanito, ven a la mesa,” acompañando la orden con un dibujo y/o gesto. Luego esperar de 3 a 5 segundos. Repetir la frase con el dibujo o el gesto, “Fulanito, ven a la mesa.” Si no viene, es necesario acercarse al estudiante para acompañarle amablemente a la mesa. De esta manera, Fulanito aprenderá a escuchar y a seguir las instrucciones. Cuando imparta una instrucción, asegúrese de captar la atención del estudiante y comprobar que se cumpla la instrucción. Cuando los adultos no insisten en que se cumpla lo que han pedido -una vez establecido que lo han entendido claramente- los estudiantes aprenden que no tienen que cumplir con las intrucciones.
3. Hay que saber qué es lo que queremos que la persona haga.
Es necesario que la persona que dé las instrucciones entienda claramente qué es lo que quiere que los estudiantes hagan y por qué. Hay que ser razonable en lo que pedimos y asegurarnos que los estudiantes sean capaces de hacerlo.
a. Ejemplo: Decirle al estudiante “Nos vamos en cuanto me muestres que estás listo,” es demasiado impreciso. Hay que definir la palabra “listo.” Seria mucho mejor decirle: “Primero desconecta la computadora y luego nos vamos a comer.”
b. Ejemplo: “Sácale el polvo a todos los muebles,” explica lo que la persona con autismo tiene que hacer, pero no indica ningún criterio respecto a la calidad esperada. Sería preferible mostrarle un dibujo de cada mueble y aclarar esta instrucción.
4. Ofrezca la información adecuada.
Es necesario anticiparle a los estudiantes lo que va a suceder. Si surgen cambios, infórmeles y permítales tomar parte en los planes. Hágales saber lo que va a suceder y cómo deberán portarse. Utilice palabras, dibujos y gestos que ellos entiendan. Existen varias formas concretas para presentar información, tales como: tablones de anuncios con el cronograma y las rutinas en orden consecutivo, hecho con tela adhesible, hojas en las que se marca y se tacha, o carteleras con dibujos.
5. De ser posible utilice lenguaje sencillo, claro y breve.
La gran mayoría de personas con autismo suelen comprender solo una parte del mensaje dirigido a ellos. Es preferible ser conciso. Demasiadas instrucciones y explica-ciones crean frustración y confusión. Se puede entrenar a los alumnos para escuchar y seguir instrucciones de dos ó tres pasos si el lenguaje se mantiene específico y resumido. Casi siempre necesitan instrucciones individuales en lugar de grupales.
a. Ejemplo: “Recoge tus pinceles, lávate las manos y ve a la clase de música” es un mensaje muy confuso. Es posible que algunos estudiantes no entiendan todo esto y lo dejen por imposible o se enfaden. Cuando una instrucción consista de varios pasos, es mejor dividirla, permitiendo que el estudiante cumpla un paso antes de darle el segundo.
b. Ejemplo: “Es hora de ir a la clase de música. (Pausa) Coloca los pinceles en la caja por favor.” Cuando el estudiante cumpla con esta instrucción, decirle: “Lávate las manos.” Y por último: “Siéntate en la alfombra para la clase de música.”
Con frecuencia la independencia del alumno aumenta cuando nos abstenemos de los apoyos verbales. Alguna parte de la información podría darse mediante dibujos en serie.

6. Dígale a los estudiantes LO QUE DEBEN HACER y evite decirles lo que no deben hacer.
a. Ejemplo: El estudiante tira comida al suelo. Es mejor decirle: “Recógelo y échalo a la basura.” en lugar de decirle “NO TIRES LA COMIDA AL SUELO.”
b. Ejemplo: Una persona con autismo encuentra algo de comer en el suelo y lo recoge para comérselo. Es mejor decirle: “Ponlo en la basura,” o estirar la mano y decirle: “Dámelo” ya que al decirle “NO TE LO COMAS” le daríamos una invitación a comérselo.
c. Ejemplo: Un estudiante con autismo se apropia de un objeto que pertenece a otra persona. Es mejor decirle: “Pregúntale a Fulanita si puedes ver su revista.” o “Devuélvele la campana a Roberto,” en lugar de decirle “NO ARREBATES LA REVISTA.”
Las frases anteriores ayudarán a los estudiantes con autismo a entender cual es la conducta aceptable. Recuerde que las frases negativas solo les explican lo que no es admisible y no ofrecen las sugerencias necesarias para aprender como comportarse de un modo diferente y más apropiado.
7. Sea lo más neutral posible al dar instrucciones.
El tono de voz, la expresión facial, o una palabra con varios significados pueden cambiar el sentido de una pregunta, una instrucción o una frase. Al dar instrucciones, es necesario explicar lo que se tiene que hacer y evitar desafiar al estudiante. Cuando las instrucciones se dan de una forma amenazadora, los estudiantes tienden a ponerse defensivos y tratan de evitar o hacer lo contrario de lo pedido.
a. Ejemplo: Es mejor decir: “Es hora de ir a la biblioteca,” en lugar de “Tienes que ir a la biblioteca ya mismo.”
b. Ejemplo: El hacer preguntas en un tono neutral (por ej. “¿Dónde debes estar? o “¿Qué debes estar haciendo ahora?”), puede ayudar al estudiante con autismo a corregir su comportamiento. Sin embargo, si se comunica con otro tono de voz, el mensaje puede resultar completamente diferente. A veces los estudiantes con autismo dependen de estos apoyos verbales para iniciar las acciones apropiadas.
8. Evite hacer preguntas con opciones a no ser que los estudiantes realmente tengan las opciones.
Las instrucciones se imparten para ser cumplidas o para ofrecer información. No le pregunte a un estudiante con autismo si quiere hacer algo a menos que un “NO” sea una respuesta aceptable. Las frases claras ofrecen a los estudiantes la información necesaria para cumplir lo solicitado. Se pueden emplear dibujos en lugar de palabras, especialmente para ayudar al estudiante a entender el orden de los acontecimientos.
a. Ejemplo: Es mejor decir: “Fulano, ven al salón de ejercicios” o “Fulano, ejercicios,” mostrándole un dibujo. Evite preguntarle: “¿Estas listo para los ejercicios?”
b. Ejemplo: Es mejor decir: “Ven a la mesa a comer” o mostrarle un dibujo de la mesa. Hay que evitar “Vamos a la mesa, ¿de acuerdo?”
c. Ejemplo: Es mejor decir: “Escribe tu nombre en este papel” en lugar de: “¿Puedes escribir tu nombre en este papel?”
9. Enseñe al estudiante a responder a palabras, frases, gestos, preguntas o mensajes del entorno que ya haya aprendido.
Estas palabras o frases ayudan a crear expectativas y permiten al estudiante con autismo funcionar de un modo mas apropiado en una variedad de ambientes. También pueden servir como mecanismo de seguridad. A veces el estudiante ha sido condicionado de un modo negativo a una determinada palabra, así que se tiene que encontrar otra palabra para comunicar la idea. Hay que usar señales y palabras concretas.
Ejemplos: “Espera,” “Zona prohibida,” “Alto,” “Búsca algo que hacer,” “¿Qué haces ahora?”. De ser posible muéstrele fotos de alarmas de incendios, un letrero para las zonas prohibidas, etc.
10. Identifique los sentimientos.
A la gran mayoría de estudiantes con autismo les cuesta trabajo reconocer los sentimientos de otras personas y expresar sus propios sentimientos. Dándoles un nombre a los sentimientos, ayudamos a los estudiantes a informarse sobre ellos.
a. Ejemplo: “Estoy enojada. Rompiste mi collar.” “Estoy contenta. Compartiste tu chocolate conmigo.”
b. Ejemplo: “Estás molesto por tener que entrar ahora” “Estás feliz porque te gusta ir a nadar.” “Juan te pegó, estás triste.”
11. Evite criticar a los alumnos.
Los estudiantes saben cuando han hecho algo “malo.” Cuando se les critica o se les habla con palabras negativas, solo contribuye a disminuir su amor propio y su autoconfianza. Las frases que definen con claridad lo que se espera, sin atacar el carácter del alumno, le ayudan a tener una imagen positiva de si mismo.
Ejemplo: “Ve y cámbiate los pantalones” es mejor que “Estás hecho un desastre.” “Manos quietas” es mucho mejor que “¡Qué malo eres. Le has pegado a Susana!” Aproveche el momento para enseñar.
12. Evite los reproches.
Aplique normas consistentes y neutrales. Los reproches benefician al adulto, no al alumno con autismo. Los reproches tienen poco sentido para ellos y no efectuarán ningún cambio en el comportamiento.
Ejemplo: Evite decir “Tu sabes más que eso,” o “¿Cuántas veces te he dicho que no te vayas a la calle?” Es mejor decir: “La regla es: las bicicletas se usan en la acera.”
13. Evite las amenazas.
Las amenazas son una forma negativa de avisar las consecuencias y con frecuencia ocasionan una reacción negativa.
a Ejemplo: Es mejor decir: “Busca tu dinero primero, luego iremos a McDonalds.” en lugar de “Si no buscas el dinero NO iremos a McDonalds.”
b. Ejemplo: Es mejor decir: “Primero te quedas quieto, luego saldremos al recreo.” en lugar de “Si no te estás quieto, perderás el recreo.”
c. Ejemplo: Evite decir: “Si vuelves a tirarle un bloque a Jaime, jamás jugarás con los juguetes”. Esta frase puede resultar desafiante y probablemente no pueda imponerse. ¿Qué significa: “tirar un bloque”? y ¿qué debe aprender el estudiante con autismo respecto a cómo jugar o cómo recoger los juguetes?
Esperamos que la información anterior les resulte de utilidad y les facilite el manejo del comportamiento de sus hijos, alumnos y familiares con autismo.
Fuente: Módulo de entrenamiento sobre PDD/Autism/Asperger Syndrome ofrecido por el Departamento de Unidades Curriculares del Special School District de St. Louis County (Missouri, USA).
Presentadoras: Ginny Bass, Stephanie Beckham, Peggy Cassani, Debbie Kisso, Irene Orlando y
Mariah Spanglet. Publicado con la autorización de sus autoras.
Extraido de Autismodiario

martes, 7 de agosto de 2012

PROBLEMAS EMOCIONALES EN NIÑOS CON TRASTORNOS DEL LENGUAJE Y DE LA COMUNICACIÓN.


Si bien es cierto, los trastornos del desarrollo del lenguaje y la comunicación son de muy diverso origen y variadas características, es un hecho comprobado que la mayoría de los niños afectados, puede presentar secuelas en su desarrollo social y afectivo.

En general, las dificultades del desarrollo de lenguaje, pueden manifestarse, desde grados leves a severos, con síntomas como los siguientes:
• Dificultades para pronunciar sonidos (dislalias) o formar completamente las palabras (trastorno fonológico).
• Dificultades para armar oraciones, incorporar elementos sintácticos (pronombres, preposiciones, artículos) o conjugar frases verbales (trastorno sintáctico).
• Dificultad para incorporar vocabulario, conceptos o comprender el lenguaje esperado para la edad (trastorno semántico).
• Dificultades en el ritmo de habla (tartamudez) o en la calidad de la voz (disfonía).
• Dificultades para establecer conversaciones con distintas personas, relatar eventos o comprender narraciones o intenciones de las demás personas (trastorno pragmático-semántico).

La variedad de causas, problemas asociados o disfunciones biológicas, configuran un abanico de diagnósticos que van desde los trastornos específicos de lenguaje (leve, moderado, severo, ), hasta los problemas de lenguaje asociados a diversos síndromes tales como Sd. De Down, Autismo infantil, etc.

En la actualidad, sabemos que una gran cantidad de trastornos del lenguaje y la comunicación, presentan disfunciones en la integración de mecanismos cerebrales para la producción del lenguaje , la comprensión del mundo , tanto físico, como social. Muchos de los procesos involucrados, se relacionan también con la modulación de los afectos, temores y preferencias sensoriales de los niños. Estas últimas, no siempre son comprendidas por su entorno, por lo cual rara vez son satisfechas de la manera en que los niños esperarían.

Cualquier dificultad para comunicarse con los demás genera, no sólo problemas al mismo niño, sino que también dentro del grupo familiar, el colegio y los distintos entornos de la vida social. En general, las conductas de la familia van desde la sobre protección excesiva , a la total indiferencia o rechazo a asumir el problema. En estos casos, los adultos presentan un mundo de relaciones sociales y reacciones emocionales que están fuera del alcance de los niños. Por este motivo, al no comprender el mundo de los demás, se originan una serie de actitudes infantiles, que desde fuera son vistas como inadecuadas o desafiantes.

Un caso que ilustra lo anterior se refiere al origen del término autismo, que fue acuñado por E. Bleuler a principios del sigloXX, para referirse al comportamiento de ciertos pacientes adultos ezquizofrénicos. La hipótesis era que estos se apartaban del mundo o rechazaban el entorno social, de manera activa, debido a sus problemas mentales. Al describir a un cierto tipo de niños, Leo Kanner, en la década de los cuarenta, propone el término de autismo infantil precoz para designar a aquellos menores que presentaban grandes dificultades comunicativas, afectivas, cognitivas y sociales. A pesar de que las excelentes descripciones de Kanner no han perdido vigencia, si lo ha hecho la interpretación que se tuvo por mucho tiempo de la causa y significado de las manifestaciones. Hoy sabemos que el autismo no es una retirada del mundo, sino más bien , una incapacidad biológica para comprenderlo, para regular la conducta y los estados afectivos y, que las manifestaciones emocionales surgen de una compleja relación entre las dificultades biológicas y la manera en que el entorno social estimula o restringe las posibilidades da cada caso particular.

Conductas tales como el mutismo selectivo (no hablar en ciertas situaciones o con personas desconocidas), la timidez excesiva, la intolerancia a la frustración, los berrinches y la falta de atención, son vistas actualmente como estrategias que los niños con trastornos de lenguaje y la comunicación utilizan para manejar la tensión, angustia o aburrimiento que les provoca el desarrollar interacciones poco eficientes con los demás.

La mayoría de los niños llega a tener la sensación de ser ineficientes o en el mejor de los casos, distintos. De esta manera, qué mejor estrategia que no hacer lo que no se sabe, llorar o hacer pataletas para dejar de ser exigido o aparentar no entender o no estar atento, para disimular mi falta de comprensión.

También es muy común que el estrés se relacione con el aumento de hormonas tales como el cortisol y la adrenalina, que se relacionan con conductas de agresión o huída, por lo que tal inundación química imposibilita al niño/a para modular de manera autónoma sus reacciones emocionales. Muchas veces, sobre todo en trastornos severos del desarrollo, los famosos berrinches o reacciones catastróficas o disruptivas, son reacciones al estrés (miedo, angustia, rabia) que provoca la estimulación, el retiro de la preferencia, el cansancio o la sobre estimulación.

Ciertas patologías, como el Síndrome de X frágil, presentan elevaciones anormales de cortisol, por lo que tienden a ser más irritables y se estresan con facilidad. Otros trastornos presentan dificultades para conciliar el sueño o presentan un sueño alterado, con la resultante de problemas cognitivos y a emocionales, junto con una mayor irritabilidad durante el día.

En relación al entorno social, el común de los adultos entrega un exceso de información verbal a los niños, explicando cada cosa e intentando razonar de modo complejo y "adulto" con los pequeños. Se cree que los niños entienden porque responden si o no frente a preguntas que se les hacen. Más aún, pueden hacer preguntas y propuestas tan extrañas del tipo "te vas aportar como un niño educado, ¿ya'". Un niño hasta los 5 años tiende a guiarse más por la entonación y la intencionalidad del adulto, que por el contenido formal. De tal manera, preguntas sugerentes como la señalada, generan respuesta de un si, que es admitido por el adulto como señal de una comprensión total y cabal del enunciado.

Sin embargo, ¿puede un niño pequeño, que además comprende poco o teme equivocarse, ponerse en el lugar del adulto para "asumir " lo que este quiere que él haga?. Recordemos las diferencias que incluso existen en los adultos, dependiendo del género, en relación a la comprensión de determinados verbos procedimentales, indirectas y lenguaje metafórico. Los niños no desarrollan la comprensión de elementos indirectos, nociones temporales complejas y causalidad, antes de los 7-8 años. Sin embargo, las grandes explicaciones de los adultos están llenas de supuesta racionalidad y complejidad, que se asume comprendida por los pequeños interlocutores.

Muchos niños y niñas con trastornos comunicativos, presentan además trastornos de integración sensorial. Esto significa que no responden al mundo de la manera en que la mayoría lo hace. Algunos pueden registrar pocos estímulos o necesitar mucha intensidad para captar lagunas sensaciones. Otros presentarán una hipersensibilidad a la más mínima variación de estímulos. Estas alteraciones pueden darse en una o más modalidades senso- perceptuales (táctil, olfativa, auditiva, propioceptiva, kinestésica, vestibular). Por esto no extraño que las familias se sorprendan frente a reacciones totalmente inesperadas frente la música, una caricia, el vestirlos, asearlos, etc. Muchas veces estas situaciones terminan en verdaderas batallas campales, con gritos, pataletas y llanto, con la respectiva angustia del niño y la frustración de sus padres.

Por esta razón es importante que las familias conozcan y exijan la utilización de enfoques sistémicos y ecológicos por parte de los terapeutas, para que sean capacitados (no sólo informados) en relación a las dificultades de sus hijos e hijas, de las consecuencias de tales dificultades y de las mejores opciones de manejo familiar.

El primer paso para manejar las dificultades emocionales de un niño con trastornos del lenguaje o la comunicación se refiere a la información que tanto los clínicos, como la familia y el entorno social, deben manejar, respectos de las alteraciones biológicas o particularidades sensoriales de cada caso.

Somos nosotros quienes debemos ponernos en el lugar de los niños, empatizando con sus frustraciones y temores, en lugar de creer que lloran o se equivocan sólo para molestarnos.

Como adulto pregúntese a sí mismo, cómo se sentiría usted si no pudiera pronunciar bien, no pudiera expresar lo que piensa o siente y, lo que es peor, no pudiera entender lo que se le dice. Más aún, cómo se sentiría, si además le estuvieran exigiendo todo el día hacer precisamente eso que le cuesta.

Imagine la cultura y el lenguaje más extraño y difícil de aprender. Piense que está abandonado/a en ese país y que no entiende nada de lo que se le habla ni lo que la gente espera que usted haga. ¿Acaso, en tan solo un par de semanas, no estaría con una depresión extrema, llorando a mares y con ganas de que le dejen tranquilo y nadie le moleste.

Si pudo hacer este ejercicio de imaginación, ya sabe como se sienten los niños con trastorno de lenguaje. Más aún, que sus problemas emocionales no son solamente causa de su trastorno, sino sobre todo, del modo en que nosotros manejamos sus dificultades, le proporcionamos un mundo organizado y predecible y, más importante, les apoyamos en su desarrollo, alentando cada logro y permitiendo que expresen su emoción dentro de los márgenes culturales que les hacemos adoptar con cada juego y acción que desarrollamos en conjunto.

Por último es necesario entender que los trastornos del desarrollo0 y del lenguaje, no son enfermedades en un sentido clásico, sino que corresponden a agrupaciones de características (signos, síntomas), las que, incluso en una misma población diagnóstica, son causadas por diversos factores, nunca de manera lineal o única.

Como ejemplo, pensemos en dos personas que lloran. Cada una puede llorar por causas distintas y sin embargo serán rotuladas como “lloronas”, aun cuando el origen y significado de su llanto sea diferente.

Del mismo modo, cualquiera de nosotros puede llorar en tras o más días seguidos, cada uno por diferentes motivo, siendo catalogado de “llorón”, sin importar el motivo particular de cada episodio.

Entonces, según lo expuesto,¿ es posible decir, de modo absoluto, de que un niño o niña, presenta siempre la misma conducta disruptiva, por el mismo motivo. De ser así, el problema no es sólo del niño, sino de un medio que ofrece siempre el mismo motivo de conflicto.

JUEGO, LENGUAJE Y EMOCIONES.
Si contemplamos entonces muchas de las características emocionales de los niños con trastornos de lenguaje, como una respuesta para evitar mayores frustraciones, rechazando hacer lo que les cuesta, manifestando su desagrado por lo que no entienden, o reaccionando a la frustración o la fatiga, es claro que no es posible manejar estos problemas de un modo directo o con enfoques "correctivos" o rígidos.

Los niños obedecen a los principios de placer (hago aquello que me gusta o me divierte) ,de economía (hago lo más fácil y rápido) o de familiaridad y novedad( hago lo que conozco o me intereso por lo nuevo) por lo que es obvio que obtendremos mejores resultados, en lo referente a las emociones, si incorporamos aspectos como reglas de conducta o normas de comportamiento y actitudes, dentro de situaciones de juego y no solamente como limitaciones impuestas desde fuera.

Otro aspecto a considerar a favor del juego, es que jugar es muy distinto de frustrarse. Jugar es hacer lo que me gusta, es aprender a disfrutar lo que me cuesta un poco más, hasta hacer del aprendizaje algo entretenido y, por tanto, algo que me permite compartir con personas, aun cuando exista un alto nivel de exigencia social.

Si por ejemplo, se propone que el que se para pierde un turno, o el que habla vuelve a empezar, o el que se enoja no juega, cada vez que la actividad es muy motivante y entretenida, los niños decidirán asumir esas reglas de comportamiento ce modo activo, ya que les resulta imprescindible para seguir jugando. De este modo, más que imponérseles reglas de comportamiento, son los niños quienes incorporan de modo natural ciertas conductas y actitudes, sin necesitar un control estricto, rígido o agresivo por parte del adulto.

Para el caso de niños con trastornos mayores, el hecho de enseñarles a jugar de modo diferente con un mismo objeto, o a manipular diversos materiales, permite que aumente el rango de intereses y motivaciones, a la vez que ayuda a desarrollar una conducta y emocionalidad más flexible. Esto resultará a la larga en niños cuyo comportamiento entrega más elementos para poder trabajar o estimularlos, junto con el hecho de tener mayores oportunidades de ser consolados y poder así manjar la frustración frente a las dificultades cotidianas.

Es fundamental que cada niño/a pueda interesarse por muchas cosas, compartir actividades con otros y poder participar por períodos de al menos 5-10 minutos en cada juego. A esta capacidad básica para la interacción humana se le llama Acción Conjunta y corresponde al primer objetivo a desarrollar en casi la mayoría de los niños con dificultades de comunicación o interacción social.
Luego de lograda, la acción conjunta permite generar instancias de juego colaborativo, alternancia de turnos y roles y compartir juego simbólico. Todo esto estará mediado por la comunicación no verbal y el lenguaje, facilitando el aprendizaje significativo y funcional. Es importante que lo que se aprende, sobre todo en relación al lenguaje y la comunicación, le sirva a los niños para obtener cosas, acciones , información o atención, a la vez que puedan usarlo para dar órdenes, modificar la conducta de los demás o comprender sus propios estados emocionales.,

RECOMENDACIONES PARA EL MANEJO DE CONDUCTAS DISRUPTIVAS.
En primer lugar, es necesario determinar y describir lo mejor posible los siguientes aspectos:
• La conducta disruptiva.
• La reacción del entorno social.
• Los resultados de tal reacción.
• Los elementos que rodean la conducta (qué pasó antes, durante y después).
• Las posibles motivaciones del niño.
• Cuanto tiempo dura la conducta negativa.
• Características sensoriales.

Luego de esto, es posible generar hipótesis acerca de lo que origina una conducta, intentando además relacionarla con posibles condicionantes biológicos (fatiga, enfermedad, perfil sensorial, sueño, etc.).

Una vez descritos los aspectos anteriores y generado las hipótesis, se puede intentar el uso de procedimientos correctivos. Algunos serán de tipo más invasivo, intentando contener físicamente al niño, entregando estímulos sensoriales desagradables (castigo positivo), retirando lo que el niño quiere (castigo negativo). Procedimientos menos invasivos, pueden incluir desvío de atención, reducir la exigencia o complejidad de la actividad, dejar que el niño llore mientras hace algunas actividades.

Es importante que tanto los terapeutas, como las familias y profesores, conozcan los enfoques conductual, cognitivo y pragmático, a fin de tener un amplio abanico de estrategias para lidiar con la emocionalidad desatada de un niño.

Sólo a modo de síntesis, es posible señalar las siguientes acciones a seguir, en caso de berrinche, pataleta o agresión a sí mismo, otros o destrucción del medio físico. Las estrategias se enumeran en sentido progresivo, pudiendo utilizarse de modo aislado, conjunto o gradual.

I.-Técnicas “No Invasivas”( se usan al inicio o en manifestaciones menos intensas):
• Desvío de atención: ofrecer otros objetos, realizar otras actividades en frente del niño, manifestando interés y placer por el nuevo foco de acción.
• No atender: no atender la manifestación hasta que cese por sí sola (saciamiento), ofrecer otra acción y reforzar socialmente al niño por la nueva conducta, para que “aprenda” a obtener atención mediante comportamientos socialmente adecuados.
• Disminuir la exigencia o la complejidad: disminuyendo estos aspectos en cada actividad, es posible que el niño se module al entender y poder manejar la actividad. Todo cambio de actitud se debe reforzar socialmente.
• Referencia Social: Es importante mantener un rostro tranquilo o alegre para que el niño no se contamine con la ansiedad del adulto. A lo más un rostro más severo al inicio, seguido por cambios favorables frente a la más mínima modificación de la conducta infantil.
• Time out/aislamiento: En caso de llanto extremo, para prevenir o disminuir la ”pataleta”, es recomendable buscar un lugar en el que el niño pueda llorar, sin dañarse (sillón, colcha, silla), acompañándolo y evitando que se retire de ahí. El efecto, generalmente en pocas aplicaciones, es que el niño llore, pero disminuya los movimientos o agresiones, se module y pueda volver a otra actividad. La diferencia con la formulación original del time out (tiempo fuera) se refiere a que se entrega atención cada vez que el niño disminuye la intensidad de su conducta

II.-Técnicas “Invasivas”( usadas en manifestaciones más intensas o de mayor duración:
• Contención física: El abrazo intenso, por más de 20 segundos, tiende a generar sustancias químicas (dopamina, serotonina) que aquietan la reacción. En el peor de los caso, el abrazar y dejar que el niño llore, le permite manifestar sus emociones, sin tirarse al suelo, agredirse o agredir a su entorno, abriendo la puerta a un manejo posterior.
• Castigo positivo: Por el término castigo sólo se entiende el entregar estímulos o consecuencias desagradables ante la presencia de conductas disruptivas. No se quiere implicar aquí el uso de la fuerza física o el castigo físico (golpear es tener la fuerza, no la razón). Castigos adecuados son ordenar lo que se bota, botar cosas y que las ordenen, lavar la loza, entregar objetos, etc (práctica positiva). También la contención física actúa al comienzo como castigo y luego como apoyo.
• Castigo negativo: muy utilizado, consiste en retirar lo que el niño desea frente a la manifestación disruptiva y reingresarlo frente a los cambios adecuados.
• Saciamiento: Consiste en permitir o entregar al niño muco de la manifestación inadecuada hasta que le incomode. Por ejemplo, en el caso de niños que se tiran al suelo, el no dejarlos pararse, tiene el efecto de que se levanten sin tener que cargarlos. Si el niño bota cosas, se le ayuda a botar más objetos y se le hace recoger. Si un niño salta en la pataleta, se le hace saltar por más tiempo.
• Referencia social: Antes y después de la aplicación de un procedimiento invasivo, es conveniente mostrar un rostro más severo, para que en el futuro se le asocie con las consecuencias del berrinche. Así, sólo el rostro o tono de voz, servirá para aminorar las manifestaciones.

Estas son sólo recomendaciones, recordando que cada niño tiene una biología e historia particulares y que no existen recetas de manejos, sino que buenas descripciones diagnósticas que permitan entender cada manifestación en su contexto inmediato y contemplando las posibles bases neurofisiológicas implicadas.

RECOMENDACIONES GENERALES PARA JUGAR CON NIÑOS CON TRASTORNO SEVERO DE LENGUAJE.
De lo expuesto, es necesario recordar que el primer paso será siempre, desarrollar la acción conjunta, que permita el juego colaborativo, simbólico y social.
En el caso de que existan pocas habilidades comunicativas y/o verbales se recomienda:
• Escoger un material simple, que pueda ser manipulado fácilmente por el niño.• Usar juguetes que permitan alternar turnos (encajes, puzzles, muñecos).
• Usar animales, muñecos y objetos cotidianos para construir acciones cotidianas dentro del juego (lavar, comer, dormir, etc.).
• Intentar mantener la actividad con un solo tipo de materiales o situación por al menos 5 minutos.
• Usar un lenguaje simple, de frases cortas, indicando y nombrando los objetos a usar, de modo reiterativo, para que el niño entienda claramente y pueda incluso repetir algunos gestos o palabras.
• En ocasiones, jugar en espacios reducidos y con pocos objetos, para que el niño atienda a las acciones y las personas de modo regular.
• Incorporar nuevos juegos o materiales de modo progresivo, pero lento, para diversificar los intereses del niño.
• Premiar con abrazos o elogios el buen comportamiento.
• Ante rabietas, pataletas o agresiones, suspender el juego. Conviene hacerlo ordenar todo (le guste o no) a modo de consecuencia negativa de su mal comportamiento. Ofrecerle volver a jugar una vez calmado.
Para el caso de niños con habilidades verbales:
• Escoger juegos o materiales que permitan turnos, roles y que puedan incorporar lenguaje.
• Equivocarse para que el niño nos corrija.
• No entender, para que el niño nos explique.
• Negociar reglas de conducta como normas del juego (el que habla, se para, etc., pierde).
• Otorgar el rol directivo al niño para que verifique si lo hacemos bien o cumplimos las normas.
• Variar la frecuencia de triunfos y derrotas. Cuando el adulto pierde, mostrarle al niño diversas formas de reacción frente a la frustración, para luego incorporarlas a las normas de conducta.
• Variar las personas o pares que puedan ser incorporados a los juegos.
Es importante recordar que la emoción surge de la interacción entre los aspectos biológicos heredados y las maneras de vincularse con los demás. Por esta razón, siempre que nos encontremos frente a un niño o niña con problemas de lenguaje y comunicación, el mayor esfuerzo para la interacción habremos de ponerlo nosotros, ayudando a los menores a observar, identificar y manifestar todo tipo de emociones, para que puedan construir un desarrollo social y afectivo lo más completo posible.
Por último, nuestra actitud debe ser regular, coherente con los límites que vamos poniendo y con un sentido gradual de exigencia. Generalmente, los logros son progresivos, por lo cual, los adultos necesitamos, tanto como los niños, prepararnos para enfrentar la frustración frente a las dificultades que el manejo conductual presenta, a terapeutas, profesores y, por sobre todo, al entorno familiar. Este último, debe actuar de manera concertada, apoyando no sólo la terapia, sino, que también, los límites y reglas que los padres proponen, ya que son estos últimos, los que deben y necesitan convivir diariamente con sus hijos/as y sus dificultades.


Fuente original: http://ceril.cl/P97_problemas_emocionales.htm
por :Miguel Higuera Cancino Licenciado en Fonoaudiología U. de Chile / Magister en Pedagogía Universitaria U.Mayor / Docente Universidad Mayor. /Ceril / Octubre 2007


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