Seguimos trabajando las sumas... se nos resisten pero cada vez menos,somos unas campeonas y no nos rendimos facilmente,estamos seguros que pronto las controlará...aquí os dejo unos nuevos videos con sus avances y unas fotos para que veais como la princesa se esfuerza...es una campeona y yo una mami suuuperogullosa¡
Hola a todos y todas, bienvenidas/os a mi historia...o mejor dicho,la historia de Natalia...
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miércoles, 23 de noviembre de 2016
viernes, 11 de octubre de 2013
ESTRATEGIAS PARA EL RECREO. HABILIDADES DE PATIO
Puntos a tener en cuenta
-El parque puede ser un entorno muy amenazante para un niño con TEA. No hay una estructura o rutina para el recreo y la hora del almuerzo. Los niños con autismo prefieren la rutina, por lo que a menudo se sienten estresados o ansiosos durante este tiempo. Los niños con un desarrollo típico usan el recreo para liberar tensiones y es sólo “un descanso”, el niño con TEA puede volver a las aulas demasiado estresado para concentrarse y participar en forma alguna.
-En el patio hay mucha libre circulación, demasiado ruido y grandes espacios abiertos. Hay reglas no escritas que deben ser atendidas. Hay muchos estímulos visuales, olores y sonidos, que son a menudo la causa de estrés y ansiedad.
-El niño con TEA puede preferir retirarse durante los recreos y el almuerzo porque puede estar cansado de las demandas sociales y la sobrecarga sensorial en el salón de clases.
-El niño puede carecer de las habilidades de juego imaginativo y creativo, y tal vez prefiera actividades solitarias o repetitivas, como los juegos de la computadora.
-El niño es vulnerable a las burlas y el acoso tanto físico como verbal durante el recreo y el almuerzo. El comportamiento inusual y falta de habilidades sociales hacen del niño un blanco fácil. El niño puede carecer de asertividad y los mecanismos de adaptación para hacer frente a las burlas, lo que puede provocar explosiones de ira en la clase en algún momento después del evento. El niño puede no ser capaz de expresar los sentimientos de angustia a un adulto.
-El niño puede ser ingenuo y confiado y puede ser fácilmente llevado a tener problemas por otros que tratan de manipular a un blanco fácil. Otros niños pueden tratar de conseguir que el niño haga sonseras o daños a la propiedad.
-En el patio, las habilidades motoras pobres de los niños con TEA pueden ser más evidentes para todos. Mientras que otros niños juegan a la pelota, el niño con autismo puede evitar hacerlo debido a su mala coordinación y / o las habilidades motoras. Los intentos de unirse en juegos la pelota pueden llevarlo al ridículo o peleas.
¿Qué puede hacer?
-Aceptar que el niño debe estar solo a veces pero proporcione apoyo si el niño desea participar en actividades sociales.
-Anime al niño a aprender observando a otros jugar. Si el niño tiene maestra integradora sería útil asignar un tiempo para supervisar y apoyar al niño en el patio de recreo. Hable durante las actividades para explicar el papel de cada persona.
-Enseñe a las líneas de apertura útiles para ayudar al niño participar en las conversaciones.
-Enseñar y animar al niño a practicar juegos de recreo y habilidades en el manejo de la pelota.
-Marcar un mapa escolar con los límites y las zonas ‘prohibidas’ para que el niño entienda con claridad dónde puede y no puede ir. Las áreas dónde no debe ir pueden necesitar líneas pintadas en el suelo como una señal visual para ayudar al niño a comprender que ellos no puede ir.
-Enseñar al niño a responder ante las bromas y comportamientos sociales no deseados.
-El autismo es una discapacidad invisible. Todo el personal docente debe ser consciente de las dificultades sociales del niño para hacer derechos de emisión (pero no excusas) por su comportamiento. Coloque una foto del niño en la sala de profesores, junto con notas sobre el comportamiento y las dificultades.
-Tenga un lugar previamente acordado para que el niño vaya a si lo necesita. El niño también debe saber a quién recurrir en busca de apoyo cuando está en dificultades.
-Si es posible permitir que el niño tenga acceso a la sala de informática o la biblioteca en los recreos. Puede compartir juegos de mesa, bloques o juegos de computadora con uno o dos amigos. Esto significa que el niño estará más tranquilo y listo para regresar a clase al final del recreo y se han tenido más interacción significativa con los compañeros sin el estrés de la zona de juegos.
-Si el niño no puede acceder a la biblioteca deje 10 minutos de salida después de regresar de su receso o el almuerzo.
-Escoja a un niño maduro de la clase para actuar como un compañero durante el recreo y la hora del almuerzo.
-Todos los niños en la escuela deben ser consciente de que la intimidación es inaceptable a través de una política de manejo positivo de la conducta en la escuela.
-Haga un horario con dibujos de las actividades de la hora del almuerzo. Una hora puede parecer un largo período de actividad no estructurada a un niño con autismo. Dividir la hora en segmentos: 20minutos, almorzar, a 20 minutos – juegos de pelota, a 20 minutos – otras actividades.
-Las historias sociales pueden ayudar a los niños con TEA a hacer frente en el patio de recreo y comprender los límites de la escuela. Una historia social acerca de “quién es un amigo” puede ayudar al niño a reconocer cuando alguien no se acerca con buena intención.
Fuente:https://facebook-ASPAU
jueves, 30 de mayo de 2013
ESTRATEGIAS EDUCATIVAS PARA INTERVENIR EN LA ESCUELA CON NIÑOS CON AUTISMO
Asegurar que, como futuros docentes empleamos los mejores procedimientos es, sin duda, la mejor garantía para ayudar a las personas autistas y sus familias.
Los procedimientos que debemos adoptar para afrontar las situaciones con niños autistas deben cumplir ciertas condiciones y reunir una serie de características:
Þ Considerar el autismo como un trastorno del desarrollo.
Þ Acentuar los objetivos funcionales y la necesidad de intervenir en contextos naturales de interacción.
Þ Estructurar los conocimientos desarrollados por la modificación de conducta, en especial en lo que aspectos de metodología rigurosa se refiere.
Þ Los procedimientos deben ser evolutivos y adaptados a las características personales de los alumnos, definiendo de forma precisa las conductas a tratar.
Þ Implicar a la familia y la comunidad.
Þ Deben ser intensivos y precoces.
Þ No se centran en eliminar conductas indeseables, sino en crear y potenciar habilidades adaptadas y alternativas.
Þ Deben establecer una disposición cuidadosa de las condiciones ambientales.
Las ventajas de los ambientes estructurados han sido consistentemente demostradas. Para que se desarrollen correctamente el ambiente debe facilitar la comprensión de relaciones contingentes entre sus propias conductas y las contingencias del medio. Del mismo el educador debe mantener una actitud directiva, estableciendo de forma clara sus objetivos, procedimientos y métodos de registro.
Es necesario proporcionar a los niños autistas ambientes estructurados, contextos directivos de aprendizaje y aún más en casos en que el autismo es más grave.
Un programa efectivo que usa la enseñanza estructurada, se basa en la organización del espacio, cambio de actividades mediante agendas, sistemas de estudio y trabajo para facilitar el proceso de aprendizaje y la organización del material para estimular la independencia del alumno.
Este programa puede ser aplicado de manera exitosa en distintas situaciones y contextos y también puede ser adaptado a los diferentes niveles de desarrollo.
Por otro lado, es necesario cuidar las condiciones de aprendizaje. Para ello se propone fomentar la necesidad de estimular la atención del niño a los aspectos relevantes de las tareas educativas y evitar la distracción en aspectos irrelevantes; las instrucciones deben darse solo después de asegurar la atención del niño y ser claras, simples, consistentes y adecuadas a las tareas; los niños autistas requieren pautas de aprendizaje basadas en el modelo de “ aprendizaje sin errores” más que en el modelo de aprendizaje por ensayo y error; los autistas a pesar de sus problemas motivacionales, tienen intereses y preferencias de las que hay que partir para el desarrollo de los programas.
A continuación se van a exponer una serie de procedimientos y técnicas de trabajo que precisan los niños autistas:
· La enseñanza de la comunicación y el lenguaje
Es uno de los focos centrales de intervención. Los procedimientos de enseñanza pretenden, ante todo, el desarrollo de la comunicación para hacer frente a los déficit sociales y comunicativos de las personas con autismo. Es necesario tener en cuenta en la intervención los siguientes aspectos:
Þ Centrarse en contenidos relevantes al alumno.
Þ Fomentar el desarrollo de conductas comunicativas autoiniciadas.
Þ Aprender el lenguaje en medios naturales, en los lugares donde transcurre la vida del niño.
Þ Emplear para el tratamiento a las personas que conviven con el niño: padres y profesores.
Una de las mayores dificultades con las que tienen que enfrentarse los educadores y padres en la enseñanza es la ausencia de motivación. Para paliar esta dificultad es necesario:
Þ Fomentar la elección del niño de los materiales estimulares usados en la enseñanza.
Þ Premiar los intentos comunicativos. Ello mejora más significativamente la motivación a la comunicación que usar técnicas de aproximación sucesiva.
Þ Intercalar ensayos de mantenimiento.
Þ Usar reforzadores naturales que estén directamente relacionados con la tarea. Por ejemplo, para enseñar colores puede ser más útil utilizar caramelos de colores, que el niño puede seleccionar, puesto que se aprende que hay una relación entre la propia respuesta y la consecuencia de la conducta. Los efectos son especialmente poderosos cuando todas estas técnicas se combinan.
Hay procedimientos que facilitan la anticipación y la compresión de situaciones, tales como el uso de sistemas alternativos de comunicación, dando preferencia a la presentación de información visual; la utilización de medios gráficos, pictóricos y fotos reales conjuntamente con signos, etc. estas alternativas son habituales en la práctica diaria para el desempeño de las distintas tareas y pueden aplicarse a niños de nivel cognitivo relativamente bajo, teniendo efectos positivos en la tranquilidad y el bienestar de las personas autistas.
La utilización de sistemas alternativos con las personas autistas está justificada por las siguientes razones:
Þ Se incide en el punto fuerte de procesamiento de información del autista: el visual.
Þ Se favorece la intención comunicativa.
Þ Se estimula la aparición del lenguaje verbal.
Þ Se favorecen procesos de atención.
Þ Se favorece la interacción social.
Þ Se incide en la solución de las dificultades conductuales.
Þ Contribuye a una mejor compresión del entorno.
Þ Favorecen la capacidad de anticipación y de predicción.
Þ Contribuyen a una organización más “significativa” de los datos en la memoria.
Þ Estimulan las funciones más complejas del lenguaje: la planificación, la dirección de la acción, etc.
Recientemente se utilizan medios informáticos y ordenador como medios útiles para el desarrollo de la comunicación y el lenguaje con personas autistas.
· La enseñanza de habilidades sociales
La competencia social exige el dominio de un amplio rango de habilidades que se incrementan de manera compleja con la edad. Entre estas habilidades se encuentran: la mecánica de cómo jugar un juego con otra persona, expresar afecto a otro niño, escoger actividades de ocio, usar habilidades conversacionales asertivas para realizar peticiones y asegurar que otra persona respeta las reglas de un juego, enseñanza de cómo abordar a cualquiera que esté realizando una actividad de interés teniendo en cuenta las necesidades de otras personas.
Una vía eficaz para la enseñanza de habilidades sociales a niños autistas ha sido el uso de modelos con niños normales. Tales interacciones aumentan las respuestas sociales de los niños con autismo. Para percibir el éxito de esta propuesta han de desarrollarse las siguientes características:
La intervención con pares debe ser realizada en un entorno positivo en el que las interacciones con los compañeros normales de igual edad sean placenteras.
Los pares deben ser apoyados en sus interacciones con los niños y autistas sin enseñar directamente como deben portarse, (el objetivo de la intervención es obtener interacción espontánea)
Las sesiones deben desarrollarse con la suficiente frecuencia para desarrollar simpatía de grupo.
Los alumnos autistas deben ser menos que la mitad del grupo total.
Por último, y en relación con la integración e inclusión de niños autistas en escuelas normales, debemos tener en cuenta que el alcance de la integración puede variar en función de las necesidades del niño. Con algunos niños de alto funcionamiento puede funcionar bien en un marco normal de educación con un mínimo de apoyo, con otros niños puede ser conveniente compartir algunas clases con niños normales y tener una clase separada para otras materias, y con los niños más afectados el modelo podría ser compartir actividades de ocio y recreo y mantener una clase separada para sus necesidades educativas. Si bien, esta alternativa quizás sería la menos idónea por la facilidad que implica separarlos de las aulas y el ambiente natural en el que se desarrolla la vida de los demás niños, abandonando por tanto la lucha constante por insertarlos de manera efectiva en este tipo de ambiente en la mayor parte de las actividades que se realicen.
La integración de autistas en escuelas públicas es probablemente más fácil cuando estos han aprendido habilidades sociales necesarias y cuando los otros niños han sido educados para comprender las dificultades que presentan los niños con alteraciones y teniendo oportunidades de compartir actividades con ellos.
Un conjunto de orientaciones prácticas para la enseñanza de un pensamiento flexible y conducta autónoma en personas autistas es:
Þ Crear situaciones libres de ansiedad. La ansiedad reduce la flexibilidad de toda conducta.
Þ Enseñar comprensión y conocimiento. Para ello es necesario:
- Atender a significados relevantes.
- Desarrollar estrategias de memoria.
- Desarrollar la posibilidad de elección.
- Enseñar conducta más flexible y creativa.
Existe un programa diseñado para ayudar a desarrollar las habilidades de pensamiento, percepción y solución de problemas, que subyace a la mayor parte del aprendizaje académico y social. El programa enfatiza el desarrollo metacognitivo estimulando la reflexión sobre los propios pensamientos, así como su evaluación y uso de estrategias alternativas cuando sea necesario. Los objetivos son:
Þ Potenciar el desarrollo de funciones cognitivas básicas.
Þ Identificar y remediar las funciones cognitivas deficientes.
Þ Desarrollar motivación intrínseca de tarea.
Þ Desarrollar el pensamiento representacional.
Þ Potenciar la efectividad en el aprendizaje y la preparación para el aprendizaje en la escuela.
Þ Prevenir la escolarización en educación especial.
Este programa parece mejorar las dificultades de atención, los déficit sociales, los déficit de comunicación y las dificultades con la motivación.
El manejo de los problemas de conducta
Los problemas de comportamiento lo que hacen es reflejar un conjunto de déficit, especialmente en el ámbito de la comunicación. Los problemas de comportamiento normalmente funcionan como una forma de comunicación para aquellos sujetos que todavía no poseen o no utilizan formas de comunicación más complejas, que les permitirían influir en los demás para obtener resultados deseables, dándose de este modo la definición clara de comunicación. Para ello, se plantean a continuación una serie de características que poseen estos problemas y cómo intervenir en su resolución:
Þ La conducta problema generalmente cumple un objetivo para la persona que la manifiesta.
Þ Debemos descubrir la razón o finalidad de la conducta para prestar ayuda a largo plazo.
Þ El objetivo de la intervención es la educación, no simplemente la supresión de la conducta. El objetivo principal de la intervención es enseñar nuevas habilidades y formas adaptadas de influir en las personas, reforzando únicamente las conductas deseables.
Þ Los problemas de comportamiento ocurren en distintos contextos.
Þ La intervención implica cambiar sistemas sociales, no sujetos. Debe conducir a un cambio de conducta deseable por parte de todos los implicados en la comunidad.
Þ El objetivo último de la intervención es el cambio de estilo de vida de estos pequeños.
El objetivo de tener en cuenta estas características es llevar a cabo el desarrollo de intervenciones creativas para ayudarles a aprender conductas alternativas apropiadas. Enseñando, ampliando y reforzando las habilidades comunicativas relevantes, resulta posible sustituir la conducta inadecuada, de modo que, dicha conducta se hace mucho menos frecuente o se elimina totalmente.
En general, un enfoque basado en la comunicación es relevante para casos de problemas de comportamiento que están influenciados por la atención de los demás, la evitación de situaciones desagradables y la obtención de cosas concretas.
Fomento de la motivación
Hay un programa de enseñanza diseñado para aumentar la motivación y la capacidad de responder a claves múltiples.
Que implica emplear estrategias de instrucción natural. Las estrategias que se utilizan para aumentar la motivación son:
Þ Permitir que el niño elija actividades o materiales de la situación de aprendizaje
Þ Utilizar refuerzos directos que indiquen que las consecuencias de la conducta del niño están directamente relacionadas con sus respuestas.
Þ Intercalar tareas de “mantenimiento” entre las tareas de adquisición.
Þ Reforzar los intentos de responder y no solo las respuestas correctas.
Þ Las recompensas se dan de forma inmediata y contingente.
Fomentar la autorregulación
Si un individuo aprende a manejar su conducta, puede utilizar luego esa capacidad en diversos contextos y con relación a muchas conductas.
La autorregulación implica:
Þ Identificar conductas apropiadas de las no apropiadas.
Þ Reconocer la presencia de la conducta objetivo.
Þ Autoadministrarse los esfuerzos.
Þ Manifestar la conducta apropiada en ausencia del terapeuta. Se trata de que la persona funcione con verdadera independencia.
Los niños autistas pueden aprender a autorregularse para cambiar su conducta y mantener los cambios. Los programas de autorregulación tienen varias ventajas para las personas autistas:
Þ disminuye la dependencia del terapeuta
Þ ayuda a que se mantengan mejor los efectos del tratamiento
Þ aumenta la independencia de la persona, lo que implica tener unas relaciones más favorables con la comunidad.
El problema es que hay que dedicar bastante tiempo a la enseñanza de esta técnica. La ventaja es que cuando la persona la adquiere, generaliza su empleo a diferentes contextos y conductas, sin necesidad de mucha mayor enseñanza.
miércoles, 8 de febrero de 2012
¿Qué debo hacer si tengo alumnos con necesidades educativas especiales?
Muchos profesores estáis tomando contacto con vuestro grupo clase y es muy probable que entre vuestros alumnos haya alguno que presente necesidades educativas especiales. No debería terminar el mes de septiembre sin tener localizados a estos alumnos y seguir los pasos mínimos que ahora les propongo:
1º. Identificar al alumnado.
Lo primero es conocer qué alumnos tienen necesidades educativas especiales en los grupos a los que va a dar clase. Para esto tiene varias fuentes de información: puede consultar al orientador que atiende a su centro, a la jefatura de estudios o a los tutores de los grupos. Esos profesionales tienen la obligación de tener localizados a ese alumnado.
2º. Lea los informes de evaluación psicopedagógica.
Todos los alumnos con necesidades especiales tienen un informe de evaluación psicopedagógica donde se explican sus necesidades y se ofrecen algunas pautas de intervención. Es obligación de los profesores tener conocimiento de esa información.
3º. Solicite asesoramiento al orientador u orientadora.
Es posible que algunos aspectos más técnicos del informe o de las necesidades del alumno le cueste comprenderlas. En cualquier caso, hable con el orientador y pida asesoramiento sobre cómo actuar con esos alumnos.
4º. Hable con el tutor, tutora o profesores del año anterior.
El tutor y los profesores del curso anterior son una buena fuente de información de cómo es el alumno y de cómo orientar mejor la intervención con él.
5º. Infórmese y fórmese si el alumno padece un trastorno.
Muchas necesidades especiales están asociadas a algún tipo de trastorno. Somos profesionales y estamos obligados a tener conocimientos a la altura de nuestra profesionalidad. En la mayoría de los trastornos habituales en la escuela, existen guías editadas para educadores: hay que leerlas. En otros casos las necesidades están asociadas a condiciones de sobredotación intelectual. También existen guías y bliografía sobre el tema.
6º. Entrevista a la familia.
Las familias de niños con necesidades educativas especiales tienen una preocupación añadida al resto de padres: si su hijo será atendido adecuadamente y si los profesores estarán a la altura. Cuanto antes entrevístese con ellos,muestre interés por su hijo, pregúnteles por sus necesidades y por cómo puede ayudarles desde el aula.
http://www.jesusjarque.com/
Fuente:Familia y cole
lunes, 26 de diciembre de 2011
DECÁLOGO PARA RELACIONARSE CON UN NIÑO CON NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES
1- No te burles, respétame sin temor ni rechazo. 2- Sé paciente con mis reacciones lentas y esfuérzate por descubrir mis necesidades. 3- Sé sencillo en tu relación conmigo, sé consciente de que comprendo más de lo que se supone. 4- Repíteme tranquilamente las instrucciones hasta que las comprenda. 5- Estimula y gratifica mis logros reconociéndolos. 6- Convéncete de que valgo por lo que soy, no por lo que parezco. 7- Intégrame con solidaridad pero sin paternalismo. 8- No apoyes ni alientes mi conducta cuando sea equivocada. 9- No me ayudes en lo que pueda hacer yo sólo. 10 Acéptame, dame cariño y recibe el mío. |
sábado, 26 de marzo de 2011
Por qué educar...
Educar es lo mismo
que poner un motor en una barca.
Hay que medir, pesar, equilibrar,...
y poner todo en marcha.
Para eso, uno tiene que llevar en el alma
un poco de marino, un poco de pirata,
un poco de poeta
y un kilo y medio de paciencia concentrada.
Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja
que ese barco, ese niño, irá muy lejos por el agua.
Soñar que ese navío
llevará nuestra carga de palabras
hacia puertos distantes,
hacia tierras lejanas.
que poner un motor en una barca.
Hay que medir, pesar, equilibrar,...
y poner todo en marcha.
Para eso, uno tiene que llevar en el alma
un poco de marino, un poco de pirata,
un poco de poeta
y un kilo y medio de paciencia concentrada.
Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja
que ese barco, ese niño, irá muy lejos por el agua.
Soñar que ese navío
llevará nuestra carga de palabras
hacia puertos distantes,
hacia tierras lejanas.
jueves, 26 de agosto de 2010
EL 7 DE SEPTIEMBRE EMPIEZAN LAS CLASES.
CARTA DE UN ALUMNO A SU MAESTRO
Enséñame cómo aprender y no qué aprender, enséñame a pensar y no tan solo que debo pensar. Así desarrollaré mi inteligencia y no solamente mi memoria.
No me regañes delante de mis compañeros. Me haces sentir humillado y temeroso de ser rechazado por ellos, aceptaré mejor tus correcciones, si me las haces calmadamente y en privado.
Señálame mis cualidades y reconoce mis habilidades. La confianza que así desarrollo en mis capacidades me anima a esforzarme y me hace sentir valioso y adecuado.
No me insultes con palabras, ni con gestos despectivos. Me haces sentir menospreciado y sin ánimo para corregir mis faltas y debilidades.
Ten en cuenta mi esfuerzo y mi progreso, no sólo el resultado final. A veces con poco esfuerzo logro mucho… pero es más meritorio cuando pongo todo mi empeño, aunque logre poco.
Nota lo que hago bien y no solo lo que hago mal!. Cuando subrayas mis éxitos y no mis fracasos, me siento motivado a seguir mejorando.
Cuando me corrijas o disciplines, hazlo sin maltratarme física o emocionalmente. Si atacas mi persona o mi personalidad, deterioras mi autoestima y no mejoras mi disciplina.
Confía en mí y demuéstrame tu confianza. Cuando me repites la misma cosa una y otra vez, me doy cuenta de tu desconfianza y esto me precipita a fracasar.
Trátame con cariño, cortesía y respeto. En esta forma te admiraré y, por lo tanto, desarrollaré un profundo respeto por ti.
No me amenaces, pero si lo haces, cúmplelo. Si no cumples lo prometido, aprenderé que, haga lo que haga, siempre puedo salir eximido.
No me ruegues ni me implores que me porte bien. Te obedeceré cuando me lo exijas con firmeza y sin hostilidad.
Procura hacer clases amenas e interesantes, en las que yo pueda participar. Me aburro cuando todo es rutina, sólo tú hablas y yo nada puedo aportar.
Cuando te haga preguntas, no me digas "eso ya lo expliqué". A veces tus explicaciones no son claras o suficientes para mí, si pregunto es porque quiero entender y aprender.
No tengas preferencias. Cuando alabas a uno e ignoras a otros, deterioras nuestras relaciones y haces de mis compañeros mis enemigos.
Cuando me criticas para corregirme, me defiendo y no acepto mis defectos. Sólo si acepto mis fallos, podré tratar de corregirlos. Ten en cuenta que aprendo más de quien no me desprecia.
Por Angela Marulanda G.
FUENTE:Estimulación y desarrollo
domingo, 20 de junio de 2010
FUNCIONES DE LA MAESTRA SOMBRA
La función principal de la maestra sombra es crear un puente de comunicación y entendimiento entre el niño con autismo y el ambiente escolar. El ambiente escolar no solo incluye a su maestra y compañeros de clase, sino también otras maestras y niños de otros grupos.
Cuando la maestra sombra va creando este puente comunicativo, va realizando una labor de traducción entre un medio y otro. Da a conocer los gustos, habilidades, intereses y formas de ayudar al niño con autismo; por ejemplo tocándolo cuando se le habla, usando lenguaje sencillo y claro. Del mismo modo, la maestra sombra le ayuda al niño con espectro autista a reconocer lo que pasa afuera y cómo responder acertadamente a eso. Es muy importante apoyar a la maestra de grupo y a los compañeros del salón de clase para que conozcan de qué manera pueden dirigirse al niño con autismo y en qué áreas apoyarlo más.
Otra de las funciones de la maestra sombra es dar información a los compañeros de clase del niño con autismo, cuando estos preguntan del por qué de sus limitaciones.
Es común y recurrente que pregunten "¿por qué no puede trabajar sólo?", "¿es un bebé?", "¿la maestra sombra es su mamá?", "¿es sordo?" o "¿por qué no puede hablar?"; la maestra sombra tiene la función de contestar esas preguntas de manera pertinente, buscar que la respuesta informe y motive al niño para acercarse al compañero con autismo. La respuesta debe sensibilizar al niño y modelarle como acercarse, todo esto lleva un trabajo de ensayo y error, hasta que el niño con desarrollo regular adquiera la forma oportuna para dirigirse a su compañero con padecimiento autista. Cuando los compañeros de clase saben cómo tratar al niño integrado, lo enseñan a otros niños.
Otra función es crear un clima de comunicación y de apoyo con la maestra de grupo, compartiendo con ella el conocimiento que se tiene del espectro autista y de los posibles abordajes terapéuticos, de tal manera, que la maestra de grupo conozca más al niño y pueda manejarlo, dirigirlo y apoyarlo cuando así lo requiera.
Una más de las funciones de la maestra sombra es estructurarle al niño las actividades escolares, elaborando una rutina visual de los periodos de trabajo y los materiales que se usarán en ellos. Por ejemplo, los periodos de trabajo de una escuela son: "saludo", "leer el calendario", "lectura independiente" y/o "lectura compartida". Es de gran ayuda para el niño con autismo presentarle tarjetas con imágenes claras que le comuniquen lo que toca hacer en cada uno de los periodos de la clase. Por ejemplo, en la tarjeta que indica el momento de "saludo" es importante que valla acompañada de una imagen clara de un niño o de un personaje favorito saludando; en la tarjeta de "lectura independiente" es recomendable que se vea a un niño o personaje favorito leyendo; en el periodo de "lectura de calendario", el apoyo visual de un calendario como tal y en la actividad de "lectura en grupo" es importante que la imagen de apoyo sea la de varios niños o varios personajes favoritos leyendo un libro.
La adecuación curricular es otra de las funciones de la maestra sombra. Ésta consiste en hacer las modificaciones pertinentes al programa escolar, cuando así lo requiera, para que el niño pueda acceder a tales conocimientos desde sus características particulares, apoyando así su integración cognitiva, emocional y de pertenencia al grupo. Por ejemplo, una actividad en la cual se tira un dado con números del 1 al 6 y hay que reconocer o identificar el número que salió, después se toma de una canasta el número de fichas correspondiente al número que salió en el dado. Cuando los niños juntan 10 fichas azules, pueden cambiarlas por una ficha roja que tiene la maestra. El objetivo de esta actividad es trabajar unidades y decenas.
Dependiendo del nivel cognitivo del niño con autismo, dependerá la adecuación curricular de la actividad escolar.
Supongamos, que el niño integrado aún no reconoce el símbolo y menos aún tiene establecido el concepto de número; no le es útil participar con ese dado, ni seguir la actividad como tal; la intervención que haría la maestra sombra en este caso, sería, sugerir a la maestra de grupo darle al niño un dado con puntos; decirl al niño "vamos a contar", se le toma la mano, se le pide que use un dedo para contar punto por punto, haciendo correspondencia uno a uno. Primero es importante que el niño entienda, de qué se trata la actividad; una vez que tenga claro esto, se puede proseguir a tomar ahora el número de fichas correspondiente a la cantidad que salió en el dado.
Otra de las funciones de la maestra sombra es apoyar al niño a notar los estados afectivos en sí mismo y en los demás. Por ejemplo, reconocer y manifestar a través de expresiones faciales cuando él está alegre, triste, enojado o asustado y explicarle lo que le causo tal emoción. Es importante ayudarlo a realizar acciones de empatía con los afectos de los demás; es decir, que se acerque a dar palabras de consuelo a alguien que se lastimó y está llorando.
También es importante motivarlo a interesarse en los juguetes y en las funciones de estos, para que poco a poco se vaya complejizando su juego.
Finalmente, podemos concluir que la maestra sombra tiene la tarea de ayudar al niño a adquirir, organizar e integrar sus funciones mentales lo mejor posible y lograr así una adaptación apropiada a su medio externo, tomando en cuenta sus características personales y las del ambiente escolar.
FUENTE: viviendoenotradimensión.com
Cuando la maestra sombra va creando este puente comunicativo, va realizando una labor de traducción entre un medio y otro. Da a conocer los gustos, habilidades, intereses y formas de ayudar al niño con autismo; por ejemplo tocándolo cuando se le habla, usando lenguaje sencillo y claro. Del mismo modo, la maestra sombra le ayuda al niño con espectro autista a reconocer lo que pasa afuera y cómo responder acertadamente a eso. Es muy importante apoyar a la maestra de grupo y a los compañeros del salón de clase para que conozcan de qué manera pueden dirigirse al niño con autismo y en qué áreas apoyarlo más.
Otra de las funciones de la maestra sombra es dar información a los compañeros de clase del niño con autismo, cuando estos preguntan del por qué de sus limitaciones.
Es común y recurrente que pregunten "¿por qué no puede trabajar sólo?", "¿es un bebé?", "¿la maestra sombra es su mamá?", "¿es sordo?" o "¿por qué no puede hablar?"; la maestra sombra tiene la función de contestar esas preguntas de manera pertinente, buscar que la respuesta informe y motive al niño para acercarse al compañero con autismo. La respuesta debe sensibilizar al niño y modelarle como acercarse, todo esto lleva un trabajo de ensayo y error, hasta que el niño con desarrollo regular adquiera la forma oportuna para dirigirse a su compañero con padecimiento autista. Cuando los compañeros de clase saben cómo tratar al niño integrado, lo enseñan a otros niños.
Otra función es crear un clima de comunicación y de apoyo con la maestra de grupo, compartiendo con ella el conocimiento que se tiene del espectro autista y de los posibles abordajes terapéuticos, de tal manera, que la maestra de grupo conozca más al niño y pueda manejarlo, dirigirlo y apoyarlo cuando así lo requiera.
Una más de las funciones de la maestra sombra es estructurarle al niño las actividades escolares, elaborando una rutina visual de los periodos de trabajo y los materiales que se usarán en ellos. Por ejemplo, los periodos de trabajo de una escuela son: "saludo", "leer el calendario", "lectura independiente" y/o "lectura compartida". Es de gran ayuda para el niño con autismo presentarle tarjetas con imágenes claras que le comuniquen lo que toca hacer en cada uno de los periodos de la clase. Por ejemplo, en la tarjeta que indica el momento de "saludo" es importante que valla acompañada de una imagen clara de un niño o de un personaje favorito saludando; en la tarjeta de "lectura independiente" es recomendable que se vea a un niño o personaje favorito leyendo; en el periodo de "lectura de calendario", el apoyo visual de un calendario como tal y en la actividad de "lectura en grupo" es importante que la imagen de apoyo sea la de varios niños o varios personajes favoritos leyendo un libro.
La adecuación curricular es otra de las funciones de la maestra sombra. Ésta consiste en hacer las modificaciones pertinentes al programa escolar, cuando así lo requiera, para que el niño pueda acceder a tales conocimientos desde sus características particulares, apoyando así su integración cognitiva, emocional y de pertenencia al grupo. Por ejemplo, una actividad en la cual se tira un dado con números del 1 al 6 y hay que reconocer o identificar el número que salió, después se toma de una canasta el número de fichas correspondiente al número que salió en el dado. Cuando los niños juntan 10 fichas azules, pueden cambiarlas por una ficha roja que tiene la maestra. El objetivo de esta actividad es trabajar unidades y decenas.
Dependiendo del nivel cognitivo del niño con autismo, dependerá la adecuación curricular de la actividad escolar.
Supongamos, que el niño integrado aún no reconoce el símbolo y menos aún tiene establecido el concepto de número; no le es útil participar con ese dado, ni seguir la actividad como tal; la intervención que haría la maestra sombra en este caso, sería, sugerir a la maestra de grupo darle al niño un dado con puntos; decirl al niño "vamos a contar", se le toma la mano, se le pide que use un dedo para contar punto por punto, haciendo correspondencia uno a uno. Primero es importante que el niño entienda, de qué se trata la actividad; una vez que tenga claro esto, se puede proseguir a tomar ahora el número de fichas correspondiente a la cantidad que salió en el dado.
Otra de las funciones de la maestra sombra es apoyar al niño a notar los estados afectivos en sí mismo y en los demás. Por ejemplo, reconocer y manifestar a través de expresiones faciales cuando él está alegre, triste, enojado o asustado y explicarle lo que le causo tal emoción. Es importante ayudarlo a realizar acciones de empatía con los afectos de los demás; es decir, que se acerque a dar palabras de consuelo a alguien que se lastimó y está llorando.
También es importante motivarlo a interesarse en los juguetes y en las funciones de estos, para que poco a poco se vaya complejizando su juego.
Finalmente, podemos concluir que la maestra sombra tiene la tarea de ayudar al niño a adquirir, organizar e integrar sus funciones mentales lo mejor posible y lograr así una adaptación apropiada a su medio externo, tomando en cuenta sus características personales y las del ambiente escolar.
FUENTE: viviendoenotradimensión.com
sábado, 24 de abril de 2010
Diez cosas que tu alumno con autismo quisiera que supieras
1. El comportamiento es comunicación. Todo comportamiento ocurre por alguna razón. Te dice, incluso cuando mis palabras no pueden, cómo percibo lo que está sucediendo a mi alrededor.
El comportamiento negativo interfiere con mi proceso de aprendizaje pero no es suficiente solamente interrumpir estos comportamientos. Enséñame a cambiar esos comportamientos con alternativas adecuadas para que el aprendizaje real pueda fluir.
Empieza por creer esto: Yo realmente quiero aprender a interactuar apropiadamente. Ningún niño quiere la retroalimentación que destruye el espíritu que obtenemos del “mal” comportamiento. El mal comportamiento normalmente significa que estoy abrumado por percepciones sensoriales alteradas, que no puedo comunicar los que quiero o lo que necesito o que no entiendo o que se espera de mí. Observa más allá del comportamiento para encontrar la causa de mi resistencia. Anota observaciones de lo que sucedió justo antes del comportamiento, las personas involucradas, hora del día, actividades, ubicación, etc. Con el tiempo puede surgir un patrón.
2. Nunca asumas nada. Sin respaldo basado en hechos, una suposición es solamente una conjetura. Probablemente no sé o no entiendo las reglas. Puedo haber escuchado las instrucciones pero no haberlas entendido. Puedo haberlo sabido ayer y no lo recuerdo hoy. Pregúntate:
¿Estás seguro que realmente sé hacer lo que se me está pidiendo? Si de repente necesito correr al baño cada vez que se me pide hacer un ejercicio de matemáticas, tal vez no sé cómo o temo que mi esfuerzo no sea suficiente. Acompáñame durante varias repeticiones de la tarea hasta que me sienta capaz. Puedo necesitar más práctica que otros niños para dominar algunas tareas.
¿Estás seguro que de verdad conozco las reglas? ¿Entiendo el motivo de la regla (seguridad, economía, salud)? ¿Estoy rompiendo la regla por alguna causa subyacente? Tal vez saqué un tentempié de mi lonchera temprano porque estaba preocupado por terminar mi proyecto de ciencias, no desayuné y ahora estoy muerto de hambre.
3. Busca primero problemas sensoriales. Muchos de mis comportamientos renuentes vienen de molestias sensoriales. Un ejemplo de esto es la iluminación fluorescente, que ha demostrado una y otra vez ser un gran problema para niños como yo. El zumbido que produce es muy molesto para mi oído hipersensible, y la pulsación natural de la luz puede distorsionar mi percepción visual, haciendo que los objetos del salón parecieran moverse constantemente. Una lámpara incandescente en mi escritorio reduce el parpadeo, así como las nuevas lámparas de luz natural. Tal vez necesite sentarme cerca de ti; no entiendo lo que dices debido a que hay demasiados ruidos “entre nosotros” (la cortadora de pasto afuera, Jasmine susurrando a Tanya, sillas rechinando, un sacapuntas afilando).
Pide a la terapeuta ocupacional de la escuela, ideas para hacer un salón sensorialmente amable. En realidad, será bueno para todos los niños, no solo para mí.
4. Permíteme un descanso para auto-regularme antes de que lo necesite. Una esquina del salón alfombrada, con algunos cojines, libros y audífonos me permite tener un lugar en donde re-agruparme cuando me siento abrumado, pero no está físicamente tan alejado para que me permita reintegrarme al ritmo de la actividad de la clase sin problemas.
5. Dime lo que quieres que haga de una forma positiva, más que autoritaria. Si dices: “¡Dejaste un desorden en el lavabo!” es simplemente un hecho para mí. No soy capaz de inferir que lo que en realidad quieres decir es: “Por favor enjuaga tu vaso de pintura y deposita el papel en la basura”. No me hagas adivinar o averiguar lo que debo hacer.
6. Mantén tus expectativas razonables. Esa asamblea de toda la escuela, repleta de niños abarrotados en tribunas y un chico hablando monótonamente acerca de una venta de dulces es incómoda y no tiene sentido para mí. Tal vez yo estaría mejor ayudando a la secretaria de la escuela a diseñar el boletín.
7. Ayúdame a pasar de una actividad a otra. Me toma un poco más de tiempo planear mi cambio de actividad. Dame un aviso cinco minutos antes y luego dos minutos antes de cambiar de actividad y aparta algunos minutos extra al final para compensarlo. Una carátula de reloj o un cronómetro en mi escritorio me da pistas visuales para el momento de la próxima transición y me ayuda a manejarlo de forma más independiente.
8. No empeores una mala situación. Yo sé que aunque eres un adulto maduro, a veces puedes tomar malas decisiones en el calor del momento. De verdad no quiero perder el control, mostrar mi enojo ni interrumpir tu clase. Me puedes ayudar a superarlo más rápido al no responder con conductas hostiles. Toma en cuenta las siguientes respuestas que prolongan una crisis más que resolverlas:
Subir el tono o volumen de tu voz. Yo escucho gritos y chillidos, pero no tus palabras.
Burlarte de mí o imitarme. Avergonzarme por medio de sarcasmo e insultos no va a evitar mi mal comportamiento.
Hacer acusaciones no comprobadas.
Darme un doble mensaje, no siendo congruente a tu comportamiento.
Compararme con mi hermano o con otro alumno.
Sacar a colación eventos previos o no relacionados.
Agruparme en una categoría general o etiquetarme (“niños como tú son todos iguales).
9. Critica con delicadeza. Seamos honestos; qué tan bueno eres tú para aceptar críticas “constructivas”. La madurez y auto-confianza que necesito para poder hacerlo puede estar muy lejos de mis habilidades actuales.
¡Por favor! Nunca trates de disciplinarme o corregirme cuando estoy enojado, consternado, sobre-estimulado, cerrado, ansioso o de cualquier otra forma que tenga incapacidad emocional para interactuar contigo.
Una vez más, recuerda que reaccionaré de igual forma, si no es que más, a las características de tu voz que a las palabras. Escucharé los gritos y la molestia, pero no entenderé las palabras y por lo tanto, no entenderé qué hice mal. Habla en tonos bajos y agáchate también, para que te comuniques a mi nivel, en lugar de una posición amenazante.
Ayúdame a entender el comportamiento inadecuado de forma comprensiva y enfocada en soluciones más que castigándome y regañándome. Ayúdame a identificar los sentimientos que disparan el comportamiento. Puedo decir que estaba enojado, pero tal vez tenía miedo, estaba frustrado, enojado o celoso. Investiga más allá de mi primera respuesta.
Practica o actúa conmigo (enséñame) una mejor forma de manejar la próxima vez la situación. Un guión gráfico, un trabajo con fotografías o una historia pueden ayudar. Prepárate para actuarlo muchas veces. No hay formulas únicas. Y la “próxima vez” que lo haga bien, dímelo de inmediato.
Me ayuda si tú me modelas un comportamiento adecuado al responder a las críticas.
10. Ofréceme únicamente opciones reales. No me ofrezcas una opción o preguntes: “Quieres….” a menos que estés dispuesto a aceptar un “no” como respuesta. Puedo contestarte un honesto “no” si preguntas: “¿Puedes leer en voz alta?” o “¿Quieres compartir tus pinturas con Guillermo?” Me es difícil confiar en ti cuando las opciones no son realmente opciones.
Tú das por hecho el asombroso número de opciones que tienes diariamente. Estás constantemente eligiendo opciones sabiendo que, tanto tener opciones como poder elegir, te da control sobre tu vida y tu futuro. Para mí, las opciones son mucho más limitadas, lo que hace más difícil que sienta confianza en mí mismo. Proveerme de opciones constantemente, me ayuda a estar más activamente entusiasmado con la vida diaria.
Cuando sea posible, ofréceme opciones de cosas que ‘tengo’ que hacer. En lugar de decir: “Escribe tu nombre y la fecha en la parte de arriba de la hoja”, dime: “¿Quieres escribir primero tu nombre o la fecha?” o “¿Quieres escribir primero las letras o los números? A continuación, enséñame cómo hacerlo: “¿Puedes ver cómo está escribiendo Juan su nombre en su hoja?
Darme opciones me ayuda a aprender un comportamiento adecuado, pero también necesito aprender que hay ocasiones en que no lo puedes hacer. Cuando esto suceda, no me frustraré tanto si entiendo el porqué;
“No puedo darte una opción en esta ocasión porque es peligroso. Puedes lastimarte.”
“No puedo darte esa opción porque sería malo para Danny (tiene efecto negativo en otro niño).
“Te doy muchas opciones pero en esta ocasión, el adulto debe elegir.”
Una última palabra: cree. Henry Ford dijo: “Ya sea que pienses que puedes o que pienses que no puedes, usualmente estarás en lo correcto. Cree que puedes marcar la diferencia en mí. Requiere adecuar y adaptar, pero el autismo es una diferencia de aprendizaje indefinida .No existen límites superiores en aprovechamiento. Puedo sentir mucho más de lo que puedo comunicar y lo primero que puedo sentir (percibir) es si tú crees que “lo puedo lograr”. Impúlsame me para ser todo lo que puedo ser, para que pueda continuar creciendo y tenga éxito mucho después de haber dejado tu clase.
© 2005, 2010 Ellen Notbohm
FUENTE: aspau.blogspot.com
El comportamiento negativo interfiere con mi proceso de aprendizaje pero no es suficiente solamente interrumpir estos comportamientos. Enséñame a cambiar esos comportamientos con alternativas adecuadas para que el aprendizaje real pueda fluir.
Empieza por creer esto: Yo realmente quiero aprender a interactuar apropiadamente. Ningún niño quiere la retroalimentación que destruye el espíritu que obtenemos del “mal” comportamiento. El mal comportamiento normalmente significa que estoy abrumado por percepciones sensoriales alteradas, que no puedo comunicar los que quiero o lo que necesito o que no entiendo o que se espera de mí. Observa más allá del comportamiento para encontrar la causa de mi resistencia. Anota observaciones de lo que sucedió justo antes del comportamiento, las personas involucradas, hora del día, actividades, ubicación, etc. Con el tiempo puede surgir un patrón.
2. Nunca asumas nada. Sin respaldo basado en hechos, una suposición es solamente una conjetura. Probablemente no sé o no entiendo las reglas. Puedo haber escuchado las instrucciones pero no haberlas entendido. Puedo haberlo sabido ayer y no lo recuerdo hoy. Pregúntate:
¿Estás seguro que realmente sé hacer lo que se me está pidiendo? Si de repente necesito correr al baño cada vez que se me pide hacer un ejercicio de matemáticas, tal vez no sé cómo o temo que mi esfuerzo no sea suficiente. Acompáñame durante varias repeticiones de la tarea hasta que me sienta capaz. Puedo necesitar más práctica que otros niños para dominar algunas tareas.
¿Estás seguro que de verdad conozco las reglas? ¿Entiendo el motivo de la regla (seguridad, economía, salud)? ¿Estoy rompiendo la regla por alguna causa subyacente? Tal vez saqué un tentempié de mi lonchera temprano porque estaba preocupado por terminar mi proyecto de ciencias, no desayuné y ahora estoy muerto de hambre.
3. Busca primero problemas sensoriales. Muchos de mis comportamientos renuentes vienen de molestias sensoriales. Un ejemplo de esto es la iluminación fluorescente, que ha demostrado una y otra vez ser un gran problema para niños como yo. El zumbido que produce es muy molesto para mi oído hipersensible, y la pulsación natural de la luz puede distorsionar mi percepción visual, haciendo que los objetos del salón parecieran moverse constantemente. Una lámpara incandescente en mi escritorio reduce el parpadeo, así como las nuevas lámparas de luz natural. Tal vez necesite sentarme cerca de ti; no entiendo lo que dices debido a que hay demasiados ruidos “entre nosotros” (la cortadora de pasto afuera, Jasmine susurrando a Tanya, sillas rechinando, un sacapuntas afilando).
Pide a la terapeuta ocupacional de la escuela, ideas para hacer un salón sensorialmente amable. En realidad, será bueno para todos los niños, no solo para mí.
4. Permíteme un descanso para auto-regularme antes de que lo necesite. Una esquina del salón alfombrada, con algunos cojines, libros y audífonos me permite tener un lugar en donde re-agruparme cuando me siento abrumado, pero no está físicamente tan alejado para que me permita reintegrarme al ritmo de la actividad de la clase sin problemas.
5. Dime lo que quieres que haga de una forma positiva, más que autoritaria. Si dices: “¡Dejaste un desorden en el lavabo!” es simplemente un hecho para mí. No soy capaz de inferir que lo que en realidad quieres decir es: “Por favor enjuaga tu vaso de pintura y deposita el papel en la basura”. No me hagas adivinar o averiguar lo que debo hacer.
6. Mantén tus expectativas razonables. Esa asamblea de toda la escuela, repleta de niños abarrotados en tribunas y un chico hablando monótonamente acerca de una venta de dulces es incómoda y no tiene sentido para mí. Tal vez yo estaría mejor ayudando a la secretaria de la escuela a diseñar el boletín.
7. Ayúdame a pasar de una actividad a otra. Me toma un poco más de tiempo planear mi cambio de actividad. Dame un aviso cinco minutos antes y luego dos minutos antes de cambiar de actividad y aparta algunos minutos extra al final para compensarlo. Una carátula de reloj o un cronómetro en mi escritorio me da pistas visuales para el momento de la próxima transición y me ayuda a manejarlo de forma más independiente.
8. No empeores una mala situación. Yo sé que aunque eres un adulto maduro, a veces puedes tomar malas decisiones en el calor del momento. De verdad no quiero perder el control, mostrar mi enojo ni interrumpir tu clase. Me puedes ayudar a superarlo más rápido al no responder con conductas hostiles. Toma en cuenta las siguientes respuestas que prolongan una crisis más que resolverlas:
Subir el tono o volumen de tu voz. Yo escucho gritos y chillidos, pero no tus palabras.
Burlarte de mí o imitarme. Avergonzarme por medio de sarcasmo e insultos no va a evitar mi mal comportamiento.
Hacer acusaciones no comprobadas.
Darme un doble mensaje, no siendo congruente a tu comportamiento.
Compararme con mi hermano o con otro alumno.
Sacar a colación eventos previos o no relacionados.
Agruparme en una categoría general o etiquetarme (“niños como tú son todos iguales).
9. Critica con delicadeza. Seamos honestos; qué tan bueno eres tú para aceptar críticas “constructivas”. La madurez y auto-confianza que necesito para poder hacerlo puede estar muy lejos de mis habilidades actuales.
¡Por favor! Nunca trates de disciplinarme o corregirme cuando estoy enojado, consternado, sobre-estimulado, cerrado, ansioso o de cualquier otra forma que tenga incapacidad emocional para interactuar contigo.
Una vez más, recuerda que reaccionaré de igual forma, si no es que más, a las características de tu voz que a las palabras. Escucharé los gritos y la molestia, pero no entenderé las palabras y por lo tanto, no entenderé qué hice mal. Habla en tonos bajos y agáchate también, para que te comuniques a mi nivel, en lugar de una posición amenazante.
Ayúdame a entender el comportamiento inadecuado de forma comprensiva y enfocada en soluciones más que castigándome y regañándome. Ayúdame a identificar los sentimientos que disparan el comportamiento. Puedo decir que estaba enojado, pero tal vez tenía miedo, estaba frustrado, enojado o celoso. Investiga más allá de mi primera respuesta.
Practica o actúa conmigo (enséñame) una mejor forma de manejar la próxima vez la situación. Un guión gráfico, un trabajo con fotografías o una historia pueden ayudar. Prepárate para actuarlo muchas veces. No hay formulas únicas. Y la “próxima vez” que lo haga bien, dímelo de inmediato.
Me ayuda si tú me modelas un comportamiento adecuado al responder a las críticas.
10. Ofréceme únicamente opciones reales. No me ofrezcas una opción o preguntes: “Quieres….” a menos que estés dispuesto a aceptar un “no” como respuesta. Puedo contestarte un honesto “no” si preguntas: “¿Puedes leer en voz alta?” o “¿Quieres compartir tus pinturas con Guillermo?” Me es difícil confiar en ti cuando las opciones no son realmente opciones.
Tú das por hecho el asombroso número de opciones que tienes diariamente. Estás constantemente eligiendo opciones sabiendo que, tanto tener opciones como poder elegir, te da control sobre tu vida y tu futuro. Para mí, las opciones son mucho más limitadas, lo que hace más difícil que sienta confianza en mí mismo. Proveerme de opciones constantemente, me ayuda a estar más activamente entusiasmado con la vida diaria.
Cuando sea posible, ofréceme opciones de cosas que ‘tengo’ que hacer. En lugar de decir: “Escribe tu nombre y la fecha en la parte de arriba de la hoja”, dime: “¿Quieres escribir primero tu nombre o la fecha?” o “¿Quieres escribir primero las letras o los números? A continuación, enséñame cómo hacerlo: “¿Puedes ver cómo está escribiendo Juan su nombre en su hoja?
Darme opciones me ayuda a aprender un comportamiento adecuado, pero también necesito aprender que hay ocasiones en que no lo puedes hacer. Cuando esto suceda, no me frustraré tanto si entiendo el porqué;
“No puedo darte una opción en esta ocasión porque es peligroso. Puedes lastimarte.”
“No puedo darte esa opción porque sería malo para Danny (tiene efecto negativo en otro niño).
“Te doy muchas opciones pero en esta ocasión, el adulto debe elegir.”
Una última palabra: cree. Henry Ford dijo: “Ya sea que pienses que puedes o que pienses que no puedes, usualmente estarás en lo correcto. Cree que puedes marcar la diferencia en mí. Requiere adecuar y adaptar, pero el autismo es una diferencia de aprendizaje indefinida .No existen límites superiores en aprovechamiento. Puedo sentir mucho más de lo que puedo comunicar y lo primero que puedo sentir (percibir) es si tú crees que “lo puedo lograr”. Impúlsame me para ser todo lo que puedo ser, para que pueda continuar creciendo y tenga éxito mucho después de haber dejado tu clase.
© 2005, 2010 Ellen Notbohm
FUENTE: aspau.blogspot.com
lunes, 9 de noviembre de 2009
ENTRE PROFESIONALES ANDA EL JUEGO...

Bueno,con esta entrada no pretendo juzgar a nadie,cada persona sabe lo que debe hacer en su vida y qué cosas pueden hacerle sentir orgulloso de sí mismo y qué cosas no.Tan solo pretendo hacer una reflexión,para mi importante,pues todo lo que tenga que ver con niños,debe hacerse con corazón,con educación y sobretodo con inteligencia.
Durante mi camino con mis hijos,no solo con Natalia,me he encontrado con todo tipo de profesionales,desde médicos,maestros,animadores de fiestas,etc...que intentan hacer bien su trabajo,unos lo logran y otros desgraciadamente no están a la altura.He tenido la suerte de que en nuestras vidas se han cruzado gente maravillosa que nos ha ayudado o que simplemente nos han echo sentir tanto a Santi como a mi,que nuestros hijos están seguros con esas personas,que son cuidados,mimados (en su justa medida,claro),queridos y valorados por ellos mismos,por lo que son,hacen y sienten,como personas independientes de nosotros que son...son Santi y Natalia,no solo nuestros hijos.Damos gracias a esas personas por su profesionalidad,porque son personas que viven su profesion con inteligencia,de manera ética y sin importarles si mamá o papá me cae bien,me hace la pelota o me rie la gracia.Son profesionales que solo con la mirada te dejan claro que están ahí para ayudar en la educación,salud o diversión de tu hijo,que lo respetan como persona más allá de la relación que ellos tengan con sus padres.Entre esas personas (no quisiera decir nombres,primero por no dejarme a nadie,pues afortunadamente conozco a muchos así y segundo por no ofender a nadie,pero creo que hay tres personas que para mi se merecen una mención especial),se encuentran Ana Tollesón,la psicóloga de Natalia (desde el primer momento que la conocí me impregnó tanta calma que supe enseguida que ella era la persona a la que iba a poner en las manos a Natalia),Sara,la profesora de Natalia en la guardería (és la única persona que ha conseguido que Natalia me rechace porque quiere quedarse con ella,por algo será,si mi niña le gusta quedarse allí y no quiere venir a casa conmigo con lo madrera que siempre ha sido és porque ella ha logrado hacer sentir feliz a Natalia allí y eso para mi és lo más)y Esther,la profesora que Santi tenía en p-3 (és de esas personas que desprenden bondad en la mirada,siempre tiene un gesto y una mirada dulce para los niños,para todos y la verdad,me he sentido muy a gusto y tranquila con ella el curso que Santi pasó en su clase,és de esas profesoras que nunca olvidas,que se recuerda durante el paso de los años.
Luego están los otros "profesionales?",los que no diré nombres porque no merecen la pena,los que te llegas a preguntar para qué están ahí,los que desempeñan su labor de la misma manera que si estuvieran en una fábrica,los que no valoran el poder tan grande que les da trabajar con niños,aquellos que si la madre no és de mi agrado,no me paro a conocer al niño,no lo saludo,no tengo un gesto con él aunque el niño se acerque a hablar...aquellos que no se dan cuenta que tienen unas de las profesiones más gratificantes (aunque duras) del mundo y tiran su carrera por la borda por no saber sonreir a un niño.
Bueno,pues solo era una reflexión,espero no haber ofendido a nadie,pero si alguien se ha ofendido,tal vez deba cambiar su manera de actuar y dejará de ofenderse.
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